El Brent cedió apenas un 3% en las últimas horas, pero las negociaciones siguen empantanadas. El tránsito fluvial sigue cortado y crece la expectativa por la decisión de las petroleras la próxima semana.
El precio del petróleo no cede. A pesar de una leve baja del 3% en las operaciones de este martes, el barril de Brent se mantiene en US$111, en un contexto de alta tensión geopolítica que mantiene los mercados energéticos globales al borde de la cornisa.
La cotización del Brent cedió en las últimas horas por temas de mercado, pero las negociaciones de paz siguen empantanadas y el conflicto no muestra señales de resolución a corto plazo.
El Estrecho de Ormuz, el punto más caliente del planeta
La tensión en el Estrecho de Ormuz sigue en niveles altos y el tránsito fluvial continúa cortado. Este punto geográfico, por donde transita aproximadamente el 20% del petróleo mundial, se convirtió en el epicentro de la crisis energética global.
El corte del tránsito fluvial impacta directamente en los precios. Cada día que pasa sin una solución, aumenta la incertidumbre y crece la presión alcista sobre el crudo. Por ahora, el barril logró estabilizarse en los US$111, pero los analistas advierten que cualquier escalada del conflicto podría dispararlo aún más.
La encrucijada de las petroleras: ¿qué harán la próxima semana?
Ante la continuidad del conflicto, crece la expectativa por la decisión que tomarán las petroleras la próxima semana cuando venza el acuerdo de precios internos. Las empresas deberán definir si mantienen los valores actuales o si trasladan a los surtidores el aumento del crudo internacional.
En Argentina, la situación es particularmente sensible. Un aumento del petróleo impacta directamente en el precio de los combustibles, con efectos inflacionarios en toda la economía. El Gobierno sigue de cerca las negociaciones, pero por ahora no anunció medidas al respecto.
Mientras tanto, el mundo espera. El barril se mantiene firme en los US$111, los barcos no cruzan el Estrecho de Ormuz y las petroleras se preparan para una semana clave. La volatilidad, lejos de desaparecer, promete seguir siendo protagonista.
