La ciudad petrolera comienza a mirar al mar con ojos turísticos
Tras la aprobación de los permisos ambientales por parte de la provincia de Chubut, Comodoro Rivadavia se prepara para lanzar una experiencia única en el Golfo San Jorge: el nado y snorkel con lobos marinos. Esta iniciativa, que busca diversificar la matriz productiva local, permitirá a residentes y visitantes interactuar con la fauna silvestre a pocos minutos del casco céntrico, bajo un esquema de protección estricto y sustentable.
Naturaleza y protocolos: las reglas las pone el mar
La actividad estará regulada por el comportamiento de los animales y el rigor del clima patagónico. Según explicaron los impulsores del proyecto, el respeto por el ecosistema es la prioridad absoluta. Las excursiones, que podrán realizar personas desde los 7 años de edad, estarán a cargo de la operadora Buceo Zeus, la única firma con la capacidad técnica y el equipamiento necesario para llevar adelante esta logística de forma segura en aguas abiertas.
«Lo básico es entender que se va a respetar la vida y las reglas las pondrá la naturaleza», destacó Hugo Lemos, prestador logístico de la actividad. Esta nueva propuesta busca equilibrar el interés de los turistas con los límites biológicos de las colonias de lobos, marcando un cambio histórico en la relación de la ciudad con su litoral marítimo.
Un hito para el Plan Estratégico Pioneros 2030
La entrega de la Descripción Ambiental del Proyecto se realizó en la flamante Estación Náutica, con la presencia del ministro de Turismo provincial, Diego Lapenna, y autoridades municipales de Comodoro y Rada Tilly. El aval oficial se enmarca en el plan Pioneros 2030, que busca posicionar a la ciudad como un destino competitivo en el corredor turístico de la Patagonia junto a especies emblemáticas como la Ballena Sei.
Eduardo Carrasco, gerente de Comodoro Turismo, celebró el avance hacia la creación de productos tangibles que generen empleo local. Por su parte, el secretario de Ambiente de la provincia, Juan José Rivera, subrayó que se realizará un monitoreo severo sobre la interacción con los mamíferos marinos, dado que es la primera experiencia comercial de este tipo en el Golfo San Jorge. Con esta habilitación, Comodoro inicia una fase comercial clave para consolidar una oferta de naturaleza asequible y sostenible durante todo el año.
