El Gobierno de la Provincia de Buenos Aires cerró en Mar del Plata el Primer Congreso Bonaerense del Trabajo.
Espacio de diálogo entre distintos sectores que terminó marcado por fuertes cuestionamientos a las políticas del presidente Javier Milei.
Un encuentro clave para debatir el futuro del trabajo
El evento, organizado por el Ministerio de Trabajo bonaerense, reunió a representantes del gobierno de Axel Kicillof, municipios, sindicatos, cámaras empresariales, cooperativas y el ámbito académico.
El objetivo central fue generar un espacio de “diálogo social” para analizar los cambios en el mundo laboral y construir propuestas que promuevan el empleo, la producción y la inclusión.
El congreso se desarrolló en un contexto de profundas transformaciones económicas y laborales a nivel nacional.
Los ejes del debate: empleo, inclusión y nuevas formas de trabajo
Durante las jornadas se abordaron temas centrales como la inclusión laboral, el trabajo en plataformas digitales, la prevención de la violencia en el ámbito laboral, el trabajo rural y la erradicación del trabajo infantil.
También se discutió el fortalecimiento de la economía social y cooperativa, en línea con una agenda orientada a generar empleo de calidad y desarrollo sostenible.
En paralelo, se llevó adelante la primera Asamblea del Consejo Bonaerense del Trabajo, concebido como un ámbito institucional permanente para diseñar políticas públicas con enfoque territorial.
Críticas a la desregulación y alerta por pérdida de empleo
Uno de los momentos más fuertes del congreso fue la intervención del dirigente sindical Mariano Moreno, secretario general del Centro de Patrones y Oficiales Fluviales.
Durante su exposición, advirtió sobre las consecuencias de la desregulación del cabotaje nacional y denunció un escenario crítico en el sector marítimo y fluvial.
Moreno también alertó sobre la pérdida de soberanía en recursos estratégicos y el avance de intereses privados en áreas clave para el desarrollo del país.
Preocupación por la industria y los recursos nacionales
El dirigente sindical puso especial foco en la situación del sector pesquero, donde respaldó la lucha de los trabajadores frente a proyectos que, según indicó, buscan flexibilizar controles y avanzar sobre los recursos naturales.
En ese sentido, defendió la Ley Federal de Pesca como una herramienta clave para garantizar la sustentabilidad y el aprovechamiento responsable de los recursos.
Además, cuestionó el traslado de procesos productivos fuera del país, señalando que empresas argentinas están llevando el procesamiento de langostino a Paraguay.
“Eso es trabajo que no queda en la Argentina. Los recursos deben generar valor en nuestro territorio”, afirmó, en un mensaje que sintetizó el tono crítico del encuentro.
Un congreso atravesado por el debate político
El cierre del congreso dejó en claro que el mundo del trabajo se encuentra en el centro del debate político y económico del país.
Con posturas firmes frente a las políticas nacionales, el evento reflejó la tensión entre distintos modelos de desarrollo y el rol del Estado en la generación de empleo y protección de la industria.
