Mientras el Gobierno nacional avanza a todo vapor con la concesión por 30 años del dragado y mantenimiento de la Vía Navegable Troncal (Hidrovía Paraná-Paraguay), un conjunto de organizaciones socioambientales, referentes de la cultura y sectores de la oposición empezó a coordinar acciones para frenar un proceso licitatorio que consideran «plagado de irregularidades».
La Procuraduría de Investigaciones Administrativas (PIA) solicitó formalmente la impugnación del proceso tras identificar que un informe respaldatorio presentado por el Gobierno es «apócrifo». El diputado Jorge Taiana lidera la articulación opositora.
El dictamen de la Procuraduría: un informe «apócrifo» y falta de estudios ambientales
La Procuraduría de Investigaciones Administrativas (PIA), dependiente del Ministerio Público Fiscal, dio a conocer un dictamen por el cual solicitó formalmente la impugnación del proceso licitatorio instrumentado por la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPyN), luego de identificar una serie de anomalías.
En el documento se consigna que los peritos informáticos encontraron que el informe supuestamente atribuido a la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo que el Gobierno Nacional presentó como aval respaldatorio «es apócrifo». Además, se advierte sobre la ausencia de estudios de impacto ambiental, incumplimiento del Acuerdo de Escazú (acceso a la información ambiental), falta de mecanismos de participación ciudadana y federal de las provincias ribereñas, y riesgos de direccionamiento del proceso.
Medida cautelar ante la Justicia para frenar la licitación
Con el dictamen de la Procuraduría, las organizaciones Naturaleza de Derechos, el Observatorio del Derecho a la Ciudad y el movimiento La Ciudad Somos Quienes La Habitamos radicaron una medida cautelar ante el Juzgado Federal N°7 de la Ciudad de Buenos Aires, a cargo de Sebastián Casanello, con el objetivo de frenar el proceso licitatorio.
Estas acciones tienen lugar luego de que el Gobierno nacional comunicara a las empresas oferentes la finalización de la evaluación técnica de la licitación, confirmando que las empresas Jan de Nul y DEME avanzarán a la instancia final del proceso. La oposición busca detenerlo antes de que sea demasiado tarde.
Taiana lidera la resistencia: «El Gobierno debe suspender inmediatamente esta licitación»
El diputado nacional de Unión por la Patria, Jorge Taiana, se puso al hombro la tarea de articular a los distintos sectores sociales y políticos comprometidos con la causa. «Estamos ante un proceso plagado de irregularidades y observaciones de enorme gravedad institucional. El Gobierno debe suspender inmediatamente esta licitación y garantizar un procedimiento transparente, competitivo y ajustado a la ley», sostuvo.
Taiana presentó tres proyectos de resolución con pedidos urgentes de suspensión del proceso licitatorio y juntó firmas de notables personalidades de la cultura y de la política para una solicitada. El martes pasado encabezó una reunión de trabajo en la Cámara de Diputados junto a legisladores, especialistas, representantes sindicales, activistas ambientales y referentes de organizaciones comprometidas con la defensa de la soberanía sobre el Río Paraná.
El peligro ambiental: profundizar el canal amenaza los humedales
El problema excede cuestiones meramente técnicas. Según sospechan organizaciones ambientalistas, la intención del Gobierno y de las empresas que buscan explotar la Hidrovía es profundizar el calado del canal navegable por encima de los niveles actuales. Hoy las profundidades máximas varían entre los 34 y 37 pies. La idea sería llevarla a 44 pies para permitir la navegación de buques de mayor porte.
Esta reconversión, denuncian, alterará de forma brutal la dinámica natural del río. La ampliación del dragado reforzaría el escurrimiento del agua y desencadenaría el secado de bañados, lagunas y otros humedales. El panorama sería desolador para quienes viven de la pesca como medio de subsistencia, y también para el turismo y la ganadería.
La Hidrovía: un corredor estratégico en juego
La Vía Navegable Troncal recorre 3.442 kilómetros entre Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y Bolivia. Por ella circulan buena parte de las exportaciones agroindustriales del continente. Hacerse del control de los flujos comerciales le dará un poder económico enorme a la empresa concesionaria y a las corporaciones agroindustriales vinculadas al comercio de alimentos.
La oposición y las organizaciones ambientales advierten que el proceso licitatorio no solo es irregular desde el punto de vista administrativo, sino que también pone en riesgo el ecosistema fluvial más importante de Sudamérica. La lucha por la Hidrovía recién comienza.
