En un movimiento clave para las metas económicas de la gestión de Javier Milei, el Ministerio de Economía cerró la primera licitación de mayo con resultados que superaron las expectativas del mercado
La Secretaría de Finanzas no solo logró cubrir los vencimientos por $11,2 billones, sino que alcanzó un rollover del 110%, captando un excedente que será destinado a profundizar la absorción de pesos. Esta estrategia busca secar la plaza de moneda local para continuar con la senda de desaceleración inflacionaria y fortalecer el balance del Tesoro.
Fuerte demanda de letras y absorción de pesos
El instrumento estrella de la jornada fue la LECAP con vencimiento en septiembre de este año. Este título concentró el 40% de lo adjudicado, sumando unos $4,48 billones. La preferencia de los inversores por esta letra respondió, en gran medida, a la decisión oficial de ofrecer un «premio» o tasa superior a la que se venía operando en el mercado secundario, asegurando así una participación masiva.
Esta licitación forma parte del plan maestro del equipo económico para reducir la liquidez excedente. Al retirar pesos del sistema, el Gobierno busca quitar presión sobre los precios y cumplir con el mandato presidencial de atacar las causas monetarias de la inflación. Otros instrumentos, como los bonos con ajuste CER y los bonos duales, también mostraron solidez, completando un esquema de financiamiento que aleja los fantasmas de incumplimientos inmediatos en moneda local.
El mercado local aportó US$ 300 millones en bonos en dólares
Más allá de la operatoria en pesos, el dato que captó la atención de los analistas fue la sobredemanda de títulos en moneda extranjera. El Tesoro logró adjudicar US$ 150 millones en el bono AO27 y otros US$ 150 millones en el AO28, sumando un total de US$ 300 millones. Las tasas de corte se ubicaron en el 5,12% y 8,55% respectivamente, niveles que el mercado calificó como «positivos» dada la coyuntura regional.
Desde el sector financiero destacan que el fuerte apetito por estos instrumentos refleja una mejora en la confianza de los inversores locales respecto a la capacidad de pago de la Argentina. Estos dólares frescos resultan vitales para engrosar las cuentas del Tesoro, que sufrieron un impacto reciente tras los pagos de intereses al Fondo Monetario Internacional (FMI), situándose actualmente en torno a los US$ 500 millones.
Objetivo: cubrir los vencimientos de mitad de año
La recolección de divisas tiene un fin específico: blindar la caja para afrontar los compromisos de deuda que vencen a mitad de año, los cuales ascienden a aproximadamente US$ 4.200 millones. Con el resultado de esta primera vuelta y la expectativa de captar hasta US$ 200 millones adicionales en la segunda ronda programada para este jueves, el equipo económico gana oxígeno para transitar los próximos meses de alta exigencia financiera.
Este resultado consolida una dinámica donde el Tesoro logra financiarse a tasas de mercado sin recurrir a la emisión monetaria del Banco Central, un pilar fundamental del programa de déficit cero y ordenamiento de las cuentas públicas que lleva adelante el Poder Ejecutivo.
