Un millonario asalto sacudió la mañana de este miércoles en Comodoro Rivadavia
Tres delincuentes encapuchados ingresaron a una sucursal de Pago Fácil y Western Union y, en un operativo que duró menos de diez minutos, lograron alzarse con un botín de 33 millones de pesos. El hecho generó alarma en la fuerza policial, no solo por la cuantiosa suma sustraída, sino por la falla crítica en los sistemas de seguridad privada del establecimiento que impidió una respuesta inmediata.
Un golpe veloz y sin armas de fuego
El asalto ocurrió alrededor de las 8:30 horas en el local ubicado en la intersección de las calles Estados Unidos y Kennedy. Según el reporte oficial brindado por el Jefe de la Seccional Tercera, Comisario Alexis López, los sospechosos irrumpieron en el comercio ocultando sus rostros con capuchas y cuellitos.
A pesar de la magnitud del robo, los malvivientes no exhibieron armas de fuego. «Mediante amenazas, sustrajeron el dinero que se encontraba en la caja fuerte», detalló López. Los investigadores pusieron el foco en la precisión del golpe, ya que los delincuentes conocían la ubicación del efectivo y actuaron con extrema rapidez, retirándose del lugar antes de que las víctimas pudieran reaccionar o identificar el vehículo en el que se movilizaban.
Fallas en la seguridad y cámaras bajo análisis
Uno de los puntos más polémicos del caso es la ineficacia del sistema de emergencia. La empleada del local relató a los uniformados que intentó activar el botón antipánico en repetidas ocasiones, pero el dispositivo no funcionó. Al tratarse de un servicio privado, la alerta nunca llegó a la base de monitoreo ni a la Policía en el momento exacto del crimen, otorgando a los asaltantes una ventaja de tiempo fundamental para su huida.
«Llama la atención la cantidad de dinero que había en la caja fuerte del comercio», reconoció el comisario, sugiriendo que la logística delictiva pudo haber contado con información previa. Actualmente, el personal de la Brigada de Investigaciones trabaja en el relevamiento de las cámaras de seguridad internas y de los domos ubicados sobre la avenida Estados Unidos para reconstruir la ruta de escape.
Investigaciones en curso
La zona permaneció bajo custodia policial durante varias horas mientras los peritos buscaban rastros dactilares y otras evidencias en el interior del Pago Fácil. Por el momento, no hay detenidos, aunque se espera que el análisis de los registros fílmicos brinde características físicas de los involucrados. Las autoridades instan a cualquier vecino que haya observado movimientos sospechosos de vehículos en las inmediaciones a aportar información de manera anónima.
