Casi medio siglo después, la ciencia le puso fin a una teoría. Un equipo internacional de científicos logró perforar el lecho marino frente a la costa este de Estados Unidos y descubrió una enorme masa de agua de baja salinidad escondida a casi 200 metros bajo el fondo del océano Atlántico.
El hallazgo confirma una hipótesis que los investigadores sostenían desde 1976, pero que nunca había podido comprobarse con muestras reales. La expedición, llamada IODP³-NSF Expedición 501, reunió a 40 científicos de 13 países, que extrajeron núcleos de sedimentos frente a las costas de Nueva Inglaterra, al sur de Cape Cod.
El agua no es completamente dulce, pero su sistema funciona como un acuífero terrestre. El descubrimiento podría abrir nuevas investigaciones sobre recursos hídricos del futuro, especialmente en un contexto de escasez global.
La perforación que rompió el misterio: 50 años después
La campaña científica se desarrolló entre mayo y agosto de 2025. Los investigadores perforaron el lecho marino y extrajeron núcleos de sedimentos que luego fueron trasladados al Bremen Core Repository en el centro Marum de la Universidad de Bremen. Allí comenzaron a abrir y estudiar las muestras para reconstruir la historia geológica de este enorme acuífero submarino.
El codirector científico Brandon Dugan, de la Colorado School of Mines, destacó la importancia del hallazgo: «Nos emocionó ver que existe agua fresca en múltiples tipos de sedimentos, tanto marinos como terrestres. El agua fresca en materiales tan diferentes nos ayudará a comprender las condiciones que la emplazaron».
Cómo funciona el acuífero: capas de arena y arcilla como barreras naturales
El sistema descubierto no es una bolsa de agua estancada. Funciona de manera similar a los acuíferos terrestres: capas de arena y sedimentos almacenan el líquido, mientras que otros niveles de arcilla actúan como barreras naturales capaces de retenerlo durante miles de años. La diferencia es que todo este gigantesco sistema permanece oculto debajo del océano y cubierto por agua salada.
La existencia de estos depósitos submarinos ya había sido planteada en 1976, pero hasta ahora nunca se había logrado obtener pruebas directas ni muestras de un sistema de semejante magnitud. Los científicos extrajeron núcleos de sedimentos ocultos bajo la plataforma continental para estudiar qué se escondía debajo del Atlántico. Y lo encontraron.
El misterio que aún desconcierta: ¿cómo llegó esa agua ahí?
Aunque el hallazgo representa un enorme avance científico, todavía queda una pregunta sin respuesta: ¿cómo llegó esa masa de agua hasta debajo del Atlántico? Los expertos manejan varias hipótesis. Una de ellas sostiene que el agua pudo quedar atrapada hace miles de años, cuando el nivel del mar era mucho más bajo que el actual.
Otra posibilidad indica que se habría formado durante antiguas glaciaciones, bajo enormes capas de hielo o dentro de lagos proglaciares que existieron hace aproximadamente 20.000 o incluso 450.000 años. La investigadora Rebecca Robinson, de la Universidad de Rhode Island, explicó que las muestras seguirán siendo analizadas para obtener más respuestas sobre el origen y la antigüedad del agua. «Los investigadores seguirán trabajando en las muestras, por ejemplo, para datar el agua subterránea con mayor precisión, algo fundamental para avanzar en nuestro conocimiento», afirmó.
Implicancias para el futuro: recursos hídricos y cambio climático
El descubrimiento no solo aporta información clave sobre la historia geológica del planeta, sino que también abre la puerta a nuevas investigaciones sobre recursos ocultos bajo los océanos y el potencial de los acuíferos submarinos en el futuro. Además de estudiar el agua, los científicos también buscarán analizar microorganismos que podrían vivir en estos sedimentos profundos y evaluar si sistemas similares podrían convertirse en recursos importantes en un futuro marcado por la escasez hídrica y el cambio climático.
La investigadora Robinson fue clara: el hallazgo es solo el comienzo. Ahora queda datar el agua con precisión, entender su origen y determinar si estos acuíferos submarinos son una fuente potencial de agua para regiones costeras que enfrentan crisis hídricas. El Atlántico guardaba un secreto que tardó 50 años en revelarse.
Científicos hallaron una enorme reserva de agua de baja salinidad escondida bajo el océano Atlántico, frente a la costa de EE.UU. Confirmaron una teoría de 1976. El hallazgo abre nuevas líneas de investigación sobre recursos hídricos del futuro.
