La justicia de Chubut no perdona. El Superior Tribunal de Justicia de Chubut habría rechazado por amplia mayoría la impugnación extraordinaria presentada por la defensa de Cecilia Torres Otarola en la causa conocida como «Ñoquis calientes» , ratificando íntegramente la condena dictada por la Cámara Penal en junio de 2025.
La ex funcionaria fue sentenciada a tres años de prisión de ejecución condicional e inhabilitación especial perpetua para ejercer cargos públicos por fraude a la administración pública y exacciones ilegales. La confirmación alcanza también a otros cinco implicados.
Uno de los hechos más escandalosos: una de las empleadas contratadas formalmente en la Legislatura se desempeñaba en realidad como niñera de los hijos de Torres Otarola.
La causa «Ñoquis calientes»: contratar personal sin tareas reales
La sentencia original consideró acreditado que Torres Otarola, aprovechando sus funciones como diputada provincial y posteriormente como ministra, impulsó contrataciones de personas de su entorno que cobraban salarios del Estado sin cumplir tareas reales. El nombre «Ñoquis calientes» hace referencia a esos empleados fantasmas que aparecían en los listados de sueldos pero no trabajaban.
Uno de los hechos centrales del juicio fue la situación de Silvana Cañumil, quien figuraba formalmente como empleada legislativa aunque, según determinaron los jueces, se desempeñaba como niñera de los hijos de la funcionaria. El Estado le pagaba un sueldo por cuidar a los niños de Torres Otarola. Ese tipo de maniobra es el corazón del fraude.
Otros condenados: inhabilitación y prisión condicional
La ratificación alcanza también a Silvana Cañumil, Mara Rodera, Facundo Solari Rodera y Miguel Reto Trelles, quienes habían sido condenados a dos años de prisión en suspenso como partícipes necesarios del delito de fraude. Todos ellos formaban parte de la red de contrataciones irregulares impulsada desde la función pública.
Además, durante la etapa ministerial de Torres Otarola, la investigación acreditó que otras personas designadas como directores residían en Buenos Aires y nunca se presentaron a trabajaren dependencias oficiales de Chubut, pese a percibir haberes del Estado provincial. Es decir, cobraban sueldos de la provincia sin pisar la provincia.
Los absueltos: falta de pruebas para una certeza absoluta
En el mismo fallo de 2025, Jaquelina Rodera y Branco Rodera Neira habían sido absueltos por aplicación del beneficio de la duda. El tribunal entendió que no existían pruebas suficientes para arribar a una certeza absoluta sobre su responsabilidad penal. Esa parte de la sentencia también quedaría firme con la decisión del STJ.
Una decisión que resta oficializarse: el rechazo a la impugnación
La información fue obtenida por fuentes vinculadas al proceso judicial. Hasta el momento, no existe comunicación oficial del máximo tribunal provincial. Sin embargo, el fallo del STJ mantendría exactamente los mismos términos establecidos por la Cámara Penal. La decisión, que aún no fue notificada formalmente por las vías legales correspondientes, implicaría el rechazo a la impugnación extraordinaria presentada por las defensas.
Con esta decisión del STJ quedaría firme el criterio adoptado por la Cámara respecto a todos los implicados en una de las causas de presunto fraude al Estado con mayor repercusión política y judicial de los últimos años en Chubut. La inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos significa que Torres Otarola no podrá volver a ocupar ningún puesto en el Estado provincial. La niñera, mientras tanto, también tiene su condena.
El Superior Tribunal de Justicia de Chubut ratificaría la condena contra Cecilia Torres Otarola por fraude al Estado en la causa «Ñoquis calientes». Tres años de prisión condicional e inhabilitación perpetua. Una empleada legislativa era su niñera.
