Villarruel se aleja de Milei y teje alianzas con el PJ conservador.
El escenario político argentino asiste a una ruptura que parece no tener retorno. La vicepresidenta Victoria Villarruel ha decidido relanzar su carrera política con una estrategia de diferenciación marcada, alejándose de las directrices de la Casa Rosada para abrazar una retórica nacionalista que la aproxima a sectores del peronismo no kirchnerista. Con la mirada puesta en las elecciones de 2027 y ante el evidente desplazamiento que sufre por parte del aparato oficialista, la titular del Senado busca consolidar una referencia opositora propia, sustentada en gestos simbólicos y alianzas federales.
El giro nacionalista y la crítica a la apertura económica
Tras meses de un perfil bajo obligado por la tensión interna, Villarruel ha comenzado a utilizar su visibilidad en el Senado para marcar una agenda propia. Recientemente, a través de sus redes sociales, la vicepresidenta cuestionó la política de apertura comercial indiscriminada de la gestión de Javier Milei, aunque evitó mencionarlo directamente. Según Noticias Argentinas, la funcionaria utilizó el pretexto de un fallo de la Corte de Estados Unidos sobre aranceles para fijar su postura: “Sin empleo nacional y sin producción nacional no hay políticas reales de gobierno. Sin industria, se pasa a depender hasta en lo más mínimo de China, un país comunista. Para Trump primero está Estados Unidos, para mí, primero está la Argentina”, sentenció.
Villarruel profundizó su diagnóstico al plantear una dicotomía entre «Nacionalismo o Globalismo», afirmando que la apertura total solo favorece la dependencia externa y profundiza las emergencias sociales. “No debemos conformarnos con ser un país de servicios”, concluyó en un mensaje que la ubica ideológicamente más cerca de figuras como Guillermo Moreno o Miguel Pichetto que del dogma libertario. Esta narrativa proteccionista, que antes permanecía solapada por su inserción en la fórmula oficial, hoy emerge como el pilar de su construcción política independiente.
Alianzas federales: de Insfrán a la candidatura de 2027
En su búsqueda por sobrevivir a lo que ella considera una «muerte política» sentenciada por el oficialismo, la vicepresidenta ha iniciado un crossover político que incluye reuniones con gobernadores del PJ no kirchnerista. Según se pudo reconstruir, Villarruel ya ha mantenido encuentros con Gildo Insfrán (Formosa), Gustavo Sáenz (Salta) y Osvaldo Jaldo (Tucumán). El objetivo es claro: enhebrar vínculos con mandatarios provinciales para explorar una alternativa electoral por fuera del esquema libertario y del peronismo duro.
Incluso en la conformación del poder en el Senado, estos movimientos son visibles. Junto a Patricia Bullrich, acordó repartir las vicepresidencias de la cámara, otorgando lugares estratégicos a figuras como la jujeña Carolina Moisés —quien recientemente rompió con el bloque de José Mayans— y la cordobesa Alejandra Vigo. Este esquema de alianzas federales es el que Villarruel proyecta como base de sustentación para su futuro.
La ruptura total con Milei y el factor riojano
La relación con el Presidente parece haber llegado a un punto de quiebre definitivo. En la intimidad, Villarruel habría sido lapidaria al referirse a la toma de decisiones en el Poder Ejecutivo: “Gobierna la hermana”, fue su referencia escueta sobre el rol de Karina Milei. Este distanciamiento se traduce en una libertad de acción que la llevó, el pasado domingo por la noche, a visitar al gobernador riojano Ricardo Quintela en su Casa de Gobierno.
Durante su estadía en La Rioja, la pregunta sobre sus ambiciones personales no se hizo esperar. Ante la consulta de si consideraría una candidatura presidencial para el 2027, su respuesta fue directa y sin ambigüedades: “Sí, ¿por qué no?”. Aunque hoy Quintela orbita cerca de una posible candidatura de Axel Kicillof —figura que Villarruel veta por su perfil progresista—, la vicepresidenta entiende que en política todo muta y que el momento de construir su propia «escudería» es ahora, aprovechando cada hendija de poder que le otorga su cargo institucional.




