La escalada bélica en Europa del Este impactó de manera directa sobre territorio de la Alianza Atlántica. El presidente de Rumania, Nicusor Dan, convocó al Consejo Supremo de Defensa tras denunciar la caída de un dron ruso que dejó dos heridos en un edificio cercano a la frontera con Ucrania, informaron medios internacionales.
La OTAN expresó su total solidaridad a Rumania mientras que el mandatario de ese país subrayó la necesidad de analizar las implicaciones del que calificó como “el incidente más grave” ocurrido en su territorio desde el inicio de la invasión rusa de Ucrania en febrero de 2022.
Detalles del impacto y falta de interceptación
El vector de ataque ruso vulneró la seguridad aérea sin que las defensas locales lograran neutralizarlo a tiempo:
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Falta de reacción: Las fuerzas rumanas no tuvieron tiempo de interceptarlo, informó el Ministerio de Defensa, según el sitio RFI. Durante el incidente, dos cazas F‑16 despegaron para interceptar los objetivos, sin lograr evitar el impacto.
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Antecedente inédito: Aunque ya se habían detectado incursiones de drones en territorio rumano desde 2022, esta es la primera vez que uno se estrella contra un edificio residencial.
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Posición diplomática: La presidencia señaló que el carácter sin precedentes del suceso requiere una respuesta “firme, coordinada y proporcionada” a nivel nacional, aliado e internacional.
Repercusiones en la localidad de Galati
El Gobierno rumano denunció una “grave e irresponsable escalada” tras el impacto del dron en la ciudad de Galati, próxima a la frontera con Ucrania.
De acuerdo con el Ministerio de Defensa, el aparato formaba parte de un ataque ruso contra objetivos civiles e infraestructuras en territorio ucraniano y penetró en el espacio aéreo rumano antes de estrellarse contra un edificio residencial, provocando un incendio. Los servicios de emergencia indicaron que la carga del dron explotó y causó heridas leves a los dos ocupantes del apartamento afectado, quienes lograron evacuar por sus propios medios.
Como consecuencia directa, el Ministerio de Exteriores convocó al embajador ruso en Bucarest tras el incidente.
Ola de condenas institucionales de la OTAN y la Unión Europea
La Alianza Atlántica cerró filas en torno a Bucarest tras conocerse los detalles del estallido en el edificio de viviendas en Galati:
“Esta madrugada, un edificio de apartamentos en Rumania fue alcanzado por un dron durante un ataque ruso contra infraestructuras ucranianas cerca de la frontera”, indicó la portavoz aliada, Allison Hart, a través de redes sociales. Añadió que el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, estaba en contacto con las autoridades rumanas, según el sitio DW.
La vocería recalcó: “Condenamos la imprudencia de Rusia”, y agregó que la OTAN seguirá reforzando sus defensas “contra todas las amenazas, incluidos los drones”.
Por su parte, Mark Rutte expresó la “solidaridad absoluta” de la Alianza con Rumania y reiteró que está preparada para defender “cada centímetro” del territorio aliado. En la misma línea, el embajador de Estados Unidos ante la OTAN denunció la incursión como irresponsable y reafirmó el compromiso de defensa colectiva. Desde Bruselas, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, expresó su “plena solidaridad” con Rumania y condenó la guerra de “agresión” rusa.
Panorama general de la tensión regional
El episodio se produjo en un contexto de aumento de la tensión regional: Ucrania activó una alerta aérea nacional ante nuevos ataques, mientras Kiev acusó a Moscú de dañar un carguero en el mar Negro. Por su parte, autoridades rusas informaron de la muerte de una persona en un ataque con drones ucranianos en la región de Volgogrado.
