Condenan a un puestero rural y sus cómplices por robo y faena clandestina en Chubut.
Una investigación judicial llevada adelante en la zona cordillerana de Chubut permitió desarticular una red dedicada al abigeato que operaba desde la Estancia «La Elvira», ubicada entre El Pescado y Gualjaina. El principal implicado, un empleado rural encargado del cuidado de los animales, aprovechaba su posición de confianza para sustraer y faenar corderos destinados a la comercialización ilegal en la ciudad de Esquel.
La modalidad delictiva: desde el campo a la mesa
El principal responsable, identificado como Juan José Penchulef (38), utilizaba su acceso libre a los cuadros de la estancia para seleccionar ejemplares de raza MPM. Tras faenar los animales dentro del establecimiento, ocultaba la carne en cajas y la transportaba a caballo hasta la ruta. Una vez allí, el producto era despachado a Esquel mediante encomiendas a través de empresas de transporte de la zona.
La Fiscalía de Esquel, encabezada por el procurador fiscal Ismael Cerda, junto a la División de Asuntos Rurales de la Policía del Chubut, logró reconstruir la red delictiva. Se comprobó que Pamela Gisel Del Río (38) recibía la carne faenada en la ciudad, donde coordinaba su venta clandestina y distribuía las ganancias. Un segundo hecho, ocurrido en noviembre de 2024, involucró también a Ana Beatriz González (37), pareja del puestero, quien actuó en la maniobra de encubrimiento.
Sentencias y medidas reparatorias
Ante la contundencia de las pruebas —que incluyeron intervenciones telefónicas, seguimientos y entregas vigiladas—, los acusados optaron por un juicio abreviado:
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Juan José Penchulef y Pamela Gisel Del Río: Fueron sentenciados a dos años de prisión en suspenso por los delitos de abigeato simple y encubrimiento. Asimismo, deberán afrontar una multa económica de $ 2.100.000.
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Ana Beatriz González: Al ser considerada de menor participación, recibió una salida alternativa mediante la cual debió ofrecer disculpas formales y realizar 20 horas de tareas comunitarias por el delito de encubrimiento.
Desde el Ministerio Público Fiscal destacaron que este resultado es fruto de la implementación de nuevas herramientas de investigación en la lucha contra el abigeato en la provincia, una problemática que afecta gravemente la producción local y que, en este caso, permitió recuperar el control sobre los bienes sustraídos mediante un trabajo coordinado entre la justicia y las fuerzas de seguridad rural.
