En un giro político de gran relevancia para la región, la líder opositora venezolana, María Corina Machado, asumirá la conducción de un proceso de negociación directa con la presidenta interina del país caribeño, Delcy Rodríguez
El anuncio oficial se dio a conocer mediante el denominado Manifiesto de Panamá, un documento programático que busca trazar una salida institucional a la prolongada crisis del país caribeño.
El acuerdo, refrendado por importantes figuras de la escena internacional y de la disidencia venezolana, establece como metas prioritarias el restablecimiento pleno del orden democrático y la convocatoria a comicios independientes, transparentes y con plenas garantías civiles.
El Manifiesto de Panamá y el respaldo internacional
La determinación de avanzar en esta mesa de diálogo quedó plasmada en el Manifiesto de Panamá, un texto que cuenta con las firmas de la ganadora del Premio Nobel de la Paz y de Edmundo González Urrutia, el principal referente de la coalición Alianza con Vida. El surgimiento de este documento fue confirmado inicialmente por reportes de prensa y agencias internacionales.
El manifiesto destaca explícitamente el plan de tres etapas diseñado por el secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio. Las fuerzas firmantes calificaron este esquema norteamericano como una herramienta y un marco estratégico fundamental para encauzar la transición hacia un sistema institucional confiable en la nación petrolera.
Las dos vías de acción para la reconstrucción civil
El documento establece que para alcanzar una solución duradera es indispensable ejecutar dos procesos políticos de manera simultánea. Por un lado, se mantendrá la mesa de negociación formal con los representantes del régimen chavista. Por el otro, se iniciará de forma paralela la redacción de un Gran Acuerdo Nacional.
Este pacto integral pretende tener un carácter ampliamente inclusivo y federal, convocando a una mesa técnica a diversos sectores de la vida civil venezolana. Se prevé la participación de partidos políticos, nucleamientos sindicales, instituciones religiosas, universidades y organizaciones sociales, integrando tanto a los ciudadanos que residen en el país como a la vasta diáspora que se encuentra en el exterior.
Las exigencias de la oposición previas al diálogo
A pesar de la disposición para dialogar, la plataforma liderada por Machado impuso una serie de condiciones ineludibles que el oficialismo deberá cumplir antes de formalizar el inicio de las conversaciones bilaterales. Estas exigencias están orientadas a garantizar la transparencia y la seguridad de los participantes.
Los tres requisitos innegociables presentados son:
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La liberación total e inmediata de la totalidad de los presos políticos, alcanzando tanto a los civiles como a los miembros de las fuerzas armadas.
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El retorno seguro, con plenas garantías jurídicas, de todos los ciudadanos venezolanos que se encuentran actualmente en el exilio.
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La normalización del espacio cívico dentro del territorio, lo que implica necesariamente el desarme del aparato represivo estatal y de las organizaciones armadas paraestatales e ilegales que operan en el país.
