El secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, ratificó la postura de Washington respecto a la libre navegación global tras su arribo a la región de Medio Oriente.
El funcionario estadounidense aseguró de forma tajante que ninguna nación tiene la facultad de imponer aranceles o regulaciones financieras al tráfico marítimo que circula a través del Estrecho de Ormuz, una de las vías de comercio energético más importantes del planeta.
La declaración se produce en el inicio de su gira oficial por los países aliados del Golfo Pérsico, enmarcada en el reciente acercamiento diplomático entre el Gobierno estadounidense y la República Islámica de Irán tras las negociaciones celebradas en Suiza.
“Se trata de una vía navegable internacional. Ningún país tiene permitido cobrar peaje o cuotas en una vía navegable internacional. Esa es una ley internacional existente”, sentenció Rubio ante los periodistas al aterrizar en Abu Dabi.
Tensión geopolítica y agenda de la gira diplomática
El jefe de la diplomacia norteamericana mantendrá reuniones bilaterales de alto nivel con las máximas autoridades de los Emiratos Árabes Unidos antes de continuar su itinerario hacia Kuwait y Bahréin, donde tiene previsto participar de una cumbre extraordinaria junto a los miembros del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG).
La comitiva de la Casa Blanca busca dar garantías de seguridad a una región que sufrió las consecuencias directas de los recientes enfrentamientos bélicos:
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Ataques de represalia: Diversos Estados del Golfo que albergan bases militares e infraestructura de los Estados Unidos fueron blanco de ofensivas por parte de Teherán tras los bombardeos ejecutados el pasado 28 de febrero, atribuidos a las fuerzas conjuntas de Estados Unidos e Israel.
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Impacto en los aliados: Los Emiratos Árabes Unidos figuraron entre las naciones más afectadas por los impactos de misiles y drones comerciales en sus áreas de influencia económica.
Coordinación regional tras el acercamiento con Irán
En paralelo a la llegada de Rubio, el viceprimer ministro y ministro de Relaciones Exteriores de los Emiratos Árabes Unidos, el jeque Abdullah bin Zayed Al Nahyan, mantuvo una comunicación directa con el canciller de Egipto, Bader Abdelatty, para evaluar las implicaciones del memorando de entendimiento bilateral firmado la semana pasada entre Washington y Teherán.
De acuerdo con un comunicado oficial emitido por la cancillería de Egipto, ambos líderes árabes coincidieron en la necesidad de mantener una coordinación continua para enfrentar los desafíos de seguridad actuales y promover la estabilidad en el corto plazo.
El acuerdo firmado busca establecer el cese definitivo de las hostilidades armadas en los múltiples frentes regionales, incluyendo la frontera de Líbano, lo que permitió destrabar los canales diplomáticos que derivaron en las conversaciones de alto nivel desarrolladas en el centro turístico suizo de Burgenstock.
