El bloque de diputados nacionales del PRO, bajo la presidencia de Cristian Ritondo, oficializó su negativa a facilitar el quórum necesario para habilitar la sesión de este martes.
La oposición pretendía avanzar con diversos proyectos de interpelación y moción de censura contra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, pero la bancada amarilla optó por una estrategia institucional alternativa.
Aunque días atrás el bloque había amenazado con dar quórum si el oficialismo no trataba los expedientes vinculados al ministro coordinador, un acuerdo alcanzado en las horas previas permitió canalizar el conflicto hacia la Comisión de Asuntos Constitucionales.
La justificación del bloque: «La sesión quedó sin objeto»
A través de un comunicado oficial, el PRO explicó que su inasistencia al quórum fue una medida deliberada para evitar participar de un acto que consideraron político antes que técnico.
“La sesión de hoy no buscaba remover a Adorni: su único objetivo era forzar a la Comisión de Asuntos Constitucionales a tratar los expedientes de interpelación, censura y remoción”, remarcó el bloque.
Según la bancada opositora, la intervención directa del espacio logró asegurar un ámbito formal de debate, lo que tornó innecesario el llamado a sesión especial:
-
Gestión efectiva: “Fue el PRO, junto al resto del interbloque Fuerza del Cambio, quien logró que esa comisión se convocara por su propia iniciativa para el martes 30 de junio, con todos esos expedientes en temario. La sesión quedó sin objeto”, destacaron.
-
Crítica al accionar opositor: Desde el espacio argumentaron que no podían sumarse a “operaciones del kirchnerismo y sectores que prefieren el show mediático al resultado concreto”.
Tensión contenida: la postura del PRO ante la gestión oficial
El posicionamiento del bloque ratifica una visión pragmática sobre el futuro de la gestión: “Nuestra postura no cambia: los argentinos llevan años apostando a una transformación real y ese esfuerzo merece ser cuidado. Seguir generando ruido innecesario, contradicciones evitables y escándalos que desgastan la gestión no es una opción. El cambio se defiende con hechos”.
Este movimiento político busca aliviar la tensión con el oficialismo, que había alcanzado un punto crítico el pasado 11 de junio. En aquel entonces, el PRO emitió un comunicado calificando de “falta grave” que Manuel Adorni admitiera públicamente haber omitido información sobre su patrimonio.
En aquel momento, el espacio amarillo sostuvo que un funcionario no puede decirle al Congreso y a la ciudadanía que no ocultó datos para luego admitir lo contrario, advirtiendo que tal conducta “no tiene ninguna justificación posible” y erosiona la confianza pública. Pese a las presiones internas de sectores macristas que llegaron a solicitar la renuncia del jefe de Gabinete, la cúpula del bloque optó finalmente por encauzar el debate en el ámbito parlamentario de la Comisión de Asuntos Constitucionales.
