El defensor inglés ignoró deliberadamente la mano del mediocampista ghanés en la previa del partido. El trasfondo judicial por graves denuncias de abuso en Londres que sacude a la Copa del Mundo
La previa del encuentro entre Inglaterra y Ghana por el Grupo L del Mundial 2026 regaló una de las imágenes más potentes y comentadas de lo que va del certamen. El defensor británico Djed Spence protagonizó un tenso cruce al negarle de forma pública y deliberada el saludo protocolar al capitán y referente ghanés, Thomas Partey, segundos antes del inicio del partido que terminó empatado sin goles en Boston.
Mientras los planteles cumplían con el tradicional ritual de camaradería, la transmisión oficial de televisión y los teléfonos de los hinchas captaron con total nitidez cómo el lateral del Tottenham decidió ignorar la mano extendida del actual futbolista del Villarreal. Spence mantuvo su brazo firme dentro del bolsillo de su campera y continuó la caminata sin mirar a su colega. El repudio al mediocampista africano no terminó ahí: la masiva parcialidad inglesa presente en el estadio hostigó a Partey con una ensordecedora silbatina cada vez que tocó la pelota a lo largo de los noventa minutos.
El trasfondo judicial detrás del rechazo
El contundente gesto de Spence no fue un exabrupto casual, sino que responde a la gravísima situación judicial que el exjugador del Arsenal afronta en territorio británico. Partey irá a juicio el próximo año en Londres —ciudad donde residió y jugó durante cinco temporadas— tras haber sido imputado formalmente por la justicia inglesa por siete cargos de violación y uno de abuso sexual. Aunque el futbolista niega rotundamente las acusaciones, el caso generó un fuerte rechazo social en el Reino Unido, del cual el plantel de los Tres Leones no se mantiene ajeno.
Este complejo panorama judicial ya había condicionado el inicio de la Copa del Mundo para el futbolista africano. Debido a las causas en curso, las autoridades migratorias de Canadá le denegaron el visado de ingreso a su territorio, motivo por el cual Partey se perdió el debut de Ghana ante Panamá en Toronto. Sin embargo, los controles fronterizos de Estados Unidos sí le otorgaron un permiso excepcional, permitiendo su participación en este compromiso disputado en suelo estadounidense. El escándalo legal y la reacción de Spence abren ahora un profundo debate ético en el corazón de la máxima cita del fútbol.
