En el marco de su asistencia a la toma de posesión del presidente Abelardo de la Espriella en Cali, Colombia, en representación de Luiz Inácio Lula da Silva, el canciller brasileño Mauro Vieira abordó el delicado estado de las relaciones bilaterales entre Brasil y Argentina.
En diálogo telefónico con Clarín, el jefe de la diplomacia brasileña se refirió a los roces generados por los discursos del presidente argentino Javier Milei, los conflictos diplomáticos y arancelarios con Estados Unidos y el rol económico de Brasil en la región.
Vieira, quien ejerció como embajador en Buenos Aires entre 2004 y 2010, enfatizó que para superar el estancamiento diplomático actual —donde las embajadas operan bajo encargados de negocios— se requiere un cambio de actitud por parte del Poder Ejecutivo argentino.
«Se debe detener las agresiones»: el reclamo de Brasilia a Buenos Aires
El ministro de Relaciones Exteriores calificó los señalamientos vertidos por el presidente argentino hacia las instituciones y autoridades brasileñas como episodios de suma gravedad que alteraron la dinámica bilateral tradicional.
“Argentina tiene que valorar la relación con Brasil del modo que Brasil la valora con Argentina. Hay que ser muy claros en aras de esa relación, se debe parar inmediatamente con este tipo de agresiones, para trabajar en el vínculo bilateral que es tan importante”, aseveró Vieira.
Respecto al eventual retorno del embajador brasileño Julio Bitelli a Buenos Aires, el funcionario condicionó la decisión a una postura de distensión por parte de la Casa Rosada: “Bueno, cuando cesen las condiciones que llevaron a su salida, del mismo modo que la del embajador Raimondi… Se necesita un gesto: el de parar las agresiones. Es un gesto simple frente a la importancia de las relaciones bilaterales”.
En relación con los acusaciones sobre un presunto financiamiento brasileño a la campaña electoral argentina o favorecimientos a la figura del exministro Sergio Massa, Vieira desestimó taxativamente esas versiones: “Eso es totalmente falso. No hace falta ser economista sobre ese disparate de pagos de miles de millones… Son inventos, no son cosas verdaderas”.
Asimismo, respondió a los cuestionamientos ideológicos dirigidos hacia la administración de Lula da Silva, subrayando los fundamentos económicos del país vecino: “Sorprende porque Brasil tiene una economía abierta, hoy con la menor tasa de inflación de toda su historia, desocupación mínima y un enorme comercio externo… Un país que actúa con un modelo capitalista. El presidente Lula jamás negó nada o quiso mudar ese patrón de la economía”.
Tensión diplomática con Estados Unidos y el escenario regional
Durante la entrevista, el canciller también analizó la reciente suspensión del visado a la embajadora de Brasil en Washington y los roces con el gobierno norteamericano, vinculándolos a presiones por el trámite parlamentario de designación del embajador estadounidense en Brasilia y la situación judicial del expresidente Jair Bolsonaro.
“El episodio actual se origina en que ellos mandaron para el congreso norteamericano el nombre de un candidato para ser embajador en Brasil… La consulta tiene que ser de forma sigilosa y no pública. Eso se hizo además en medio de comentarios de los funcionarios de EE.UU. y del Departamento de Estado sobre el sistema electoral brasileño”, explicó Vieira, añadiendo sobre las medidas punitivas: “La suspensión a la embajadora de Brasil fue para presionar la aceptación de ese candidato, pero la convención de Viena no establece plazos para la concesión del placet”.
Sobre la política de sanciones económicas promovida por Washington para frenar el intercambio comercial de la región con China, el diplomático enfatizó el principio de soberanía y negociación multilateral: “Yo entiendo que la política de presiones y de sanciones no es útil, lo que sirve es la negociación… La imposición de sanciones no tiene lugar, siempre hay que tener en cuenta el interés nacional y eso es lo que defendemos”.
Finalmente, Vieira desestimó los señalamientos sobre un supuesto aislamiento internacional de Brasil en América Latina tras los giros políticos a la derecha en la zona, mencionando sus recientes contactos con líderes como Keiko Fujimori en Perú, José Antonio Kast en Chile y Rodrigo Paz en Bolivia: “Esos cambios son los resultados de las elecciones en toda la región, es la decisión de los electores. Entonces no nos preocupa… Brasil tiene enorme contacto con todos los países de la región”.
