Transitar por el territorio provincial este martes se ha transformado en una verdadera odisea de alto riesgo para cualquier automovilista.
Una combinación letal de temperaturas bajo cero, deformaciones asfálticas severas, baches destructivos y la presencia constante de fauna silvestre mantiene en jaque la conectividad vial de la región. Aunque los caminos se encuentran abiertos, las autoridades advierten que las condiciones invernales obligan a un manejo defensivo extremo para evitar tragedias en los diferentes corredores.
Las contingencias climáticas y operativas exigen una planificación rigurosa antes de encender el motor. El Estado de rutas en Chubut este martes: precaución por heladas, viento y trabajos viales es sumamente inestable. Vialidad Nacional confirmó que, si bien todos los trazados federales permanecen técnicamente habilitados, el estado de las calzadas presenta amenazas severas en puntos críticos.
Deformaciones en la Ruta 3 y desvíos con barro en la Ruta 25
La columna vertebral de la costa, la Ruta Nacional 3, se encuentra transitable en toda su extensión uniendo Arroyo Verde, Puerto Madryn, Trelew, Garayalde, Comodoro Rivadavia y el límite con Santa Cruz. Sin embargo, los conductores deben lidiar con peligrosas deformaciones de la calzada en las zonas entre Arroyo Verde-Trelew, Garayalde-Comodoro Rivadavia y el acceso hacia Ramón Santos. A este panorama se suman los trabajos activos de repavimentación en el acceso norte a Trelew, tareas de mantenimiento dispersas, ráfagas de viento y el peligro latente de animales sueltos sobre el asfalto.
Hacia el corazón provincial, la Ruta Nacional 25 (que conecta Rawson, Las Plumas, Los Altares, Paso de Indios y Tecka) obliga a reducir drásticamente la velocidad. Los puntos más complejos se localizan entre Las Plumas y Los Altares, donde persiste un desvío de ripio obligatorio entre los kilómetros 258 y 260. Asimismo, en el tramo de Paso de Indios a Tecka se registran baches profundos, banquinas completamente cubiertas de barro y nieve, y camiones distribuidores de sal operando en la calzada para combatir las heladas y el viento.
El peligro de la «Curva del Lago» en la Ruta 26 y el hielo en la Cordillera
El panorama petrolero de la Ruta Nacional 26, entre Comodoro Rivadavia, Sarmiento y el empalme con la Ruta 40, expone sectores muy húmedos debido al riego preventivo con sal, banquinas inestables y deformaciones severas del pavimento, puntualmente en la denominada «Curva del Lago», donde operan maquinarias pesadas. En paralelo, la Ruta Nacional 40 exhibe la peor cara del invierno: entre el límite con Santa Cruz y Río Mayo, y de Facundo a Tamariscos y Gobernador Costa, hay baches y desvíos de ripio donde se ordenó estrictamente no superar los 60 kilómetros por hora. Los equipos viales esparcen sal desde Río Mayo hasta El Bolsón, pasando por Tecka, Esquel y Cholila, bajo un clima de heladas brutales.
Finalmente, los pasos cordilleranos y rutas complementarias completan este mapa de alerta. La Ruta Nacional 259 hacia Chile cuenta con barro en banquinas y máquinas viales operando en el sector de ripio de Trevelin. La Ruta Nacional 260 (Paso Huemules) exige cautela extrema por obras activas entre los kilómetros 59 y 82, con heladas y deformaciones de calzada. Por último, la Ruta Nacional 1S40, que une El Maitén con el límite de Río Negro, reporta sectores húmedos y heladas leves, manteniendo camiones de mantenimiento en la zona. Ante esto, Vialidad Nacional solicita respetar a rajatabla la cartelería, estirar la distancia de frenado y aminorar la marcha.
