Tensión en Avellaneda: Gustavo Costas intimó a Racing y apuntó contra Diego Milito.
La relación entre dos de los máximos referentes contemporáneos de Racing Club se fracturó, dando inicio a una disputa institucional y legal. El entorno del director técnico saliente sacó a la luz un reclamo económico que involucra directamente a la gestión que encabeza Diego Milito, en medio de las negociaciones por la rescisión del contrato.
Reclamo legal y disputa contractual
La escalada judicial se formalizó mediante el envío de una carta documento firmada por Gustavo Costas para exigir certezas sobre su situación laboral. El entrenador recurrió a esta instancia debido a que la comisión directiva solo le comunicó el cese de sus funciones de manera verbal. La notificación exige que la cúpula dirigencial blanquee la desvinculación por escrito para poner fin a la incertidumbre.
Los abogados de la institución modificaron la propuesta inicial de resarcimiento. Inicialmente se planteó un acuerdo, pero luego la postura se redujo a liquidar únicamente los días efectivamente trabajados, desconociendo los plazos del convenio de tres años firmado previamente. El cuerpo técnico reclama el pago de treinta y dos meses restantes de los treinta y seis acordados originalmente.
Una vieja sospecha financiera
En respuesta a la postura del club, los allegados al director técnico reflotaron un cuestionamiento que rodea al actual presidente desde su época como futbolista. Recordaron que una suma de ciento sesenta mil dólares, percibida por la organización de su partido homenaje hace siete años, nunca se vio reflejada en los balances oficiales de la entidad. Esta mención busca debilitar la imagen de transparencia administrativa de la actual dirigencia en plena pulseada por la indemnización.
Operaciones mediáticas y destino de los fondos
Desde el cuerpo técnico denunciaron que la comisión de prensa utilizó creadores de contenido digitales, catalogados como canales «cuasi oficiales», para instalar el rumor de que el entrenador exigía cobrar la totalidad de la deuda sin contemplaciones.
Para contrarrestar esta versión y resguardar su imagen ante los socios, el entorno del director técnico confirmó una medida drástica. Una persona de extrema confianza aseguró que Costas nunca le hizo juicio a la institución y que, una vez percibido el monto correspondiente a lo firmado, donará su parte para realizar obras en el Predio Tita Mattiussi. Dicha cláusula quedará expresamente redactada en el documento de rescisión para evitar especulaciones.
