Un verdadero terremoto político y económico sacudió la pista central de Palermo durante la jornada de cierre.
Frente a una multitud de productores y dirigentes de la agroindustria, la máxima autoridad del país desplegó una contundente hoja de ruta para liberar la fuerza productiva del interior, respondiendo al histórico reclamo del sector con definiciones de alto impacto hacia el futuro de la economía nacional.
El presidente Javier Milei encabezó la inauguración oficial de la 138° Exposición Rural de Palermo con un encendido discurso de casi 40 minutos en el que revalidó el rumbo económico de su Gobierno y cuestionó duramente a las gestiones anteriores por haber convertido al sector en el pagador de última instancia del Estado mediante cepos, precios máximos, cupos e impuestos.
Retenciones, minería y el cronograma de baja impositiva
El Jefe de Estado enfatizó que las retenciones son «una aberración que nunca debió haber existido» y garantizó que su eliminación definitiva es una prioridad absoluta de la gestión, proceso que se llevará a cabo de manera gradual para resguardar el equilibrio fiscal. En ese marco, explicó que el crecimiento exponencial de las exportaciones de petróleo, gas y minería generará los recursos indispensables para reemplazar los ingresos tributarios que hoy aporta el agro.
Asimismo, ratificó el cronograma de reducción de alícuotas anunciado previamente, confirmando que la soja descenderá sostenidamente hasta alcanzar el 15% en diciembre de 2028, además de destacar los alivios impositivos ya concretados para la harina y el aceite de soja, el maíz, el trigo y la cebada, prometiendo el advenimiento de «un campo radicalmente distinto» al que se conocía.
Desregulaciones, propiedad privada y el salto hacia las 300 millones de toneladas
Para brindar previsibilidad y fomentar la llegada de capitales, el mandatario defendió el proyecto de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, proyectando que su aprobación parlamentaria atraerá inversiones por unos 15.000 millones de dólares. A su vez, remarcó las más de mil desregulaciones aplicadas al sector productivo:
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Libertad operativa y comercial: Eliminación del cepo cambiario, supresión del Impuesto PAIS, desburocratización del Senasa, autorización para la importación de maquinaria usada y el fin de las tramas restrictivas para exportar.
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Apertura de mercados e integración: Destacó la habilitación de más de 500 mercados internacionales y los avances en acuerdos comerciales con la Unión Europea, Singapur, Indonesia, Japón, India, Vietnam y Emiratos Árabes Unidos.
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Tecnología e infraestructura rural: Resaltó el despliegue del servicio satelital Starlink en zonas rurales, nuevas herramientas de financiamiento para productores y la entrega de kits de conectividad para escuelas de campo.
Hacia el cierre de su alocución, el Presidente proyectó que, de mantenerse este modelo de libertad económica, la Argentina podrá duplicar su producción de granos hasta alcanzar un techo histórico de 300 millones de toneladas, logrando que el sector agropecuario vuelva a producir «récord tras récord» para recuperar su liderazgo mundial.
