El panorama político de España afronta una jornada inédita en sus tribunales superiores. Zapatero, que dirigió el país entre 2004 y 2011, es el primer presidente del Gobierno español en ser investigado formalmente desde la vuelta de España a la democracia.
El exmandatario se presentó a declarar en el marco de una causa penal que analiza presuntos favores estatales. José Luis Rodríguez Zapatero, expresidente del Gobierno de España, declaró el miércoles ante un juez de la Audiencia Nacional que nunca intervino para conseguir un rescate estatal en favor de una compañía aérea, la acusación que constituye el núcleo de una investigación por tráfico de influencias en su contra.
La causa genera una fuerte repercusión institucional en Madrid debido al peso específico del exdirigente dentro del oficialismo actual. Sigue siendo una figura muy respetada en el Partido Socialista, actualmente en el poder, y es un aliado clave del primer ministro Pedro Sánchez, cuyo Gobierno se enfrenta a una serie de escándalos de corrupción.
Detalles de la declaración y el origen de la causa
Bajo un estricto operativo de seguridad, el exjefe de Estado asistió a los juzgados madrileños para responder al extenso pliego de preguntas del magistrado. Vestido con un traje azul marino y corbata a juego, Zapatero llegó a la Audiencia Nacional en coche y accedió al edificio a través de una acera acordonada. Su declaración duró tres horas y media.
El expediente penal busca desentrañar el alcance de una supuesta red de favores económicos a nivel estatal:
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Los cargos: El político está siendo investigado por presuntamente liderar una red de tráfico de influencias y blanqueo de capitales, sospechosa de ejercer presión sobre autoridades públicas en nombre de terceros.
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La firma implicada: Uno de esos presuntos clientes es la aerolínea española Plus Ultra, que recibió un rescate de 53 millones de euros (US$61 millones) en pleno apogeo de la pandemia en 2021.
Descargo del exmandatario: «Decencia y honradez»
Al término de la sesión, el dirigente del PSOE emitió un comunicado oficial para rechazar de manera tajante las hipótesis de la fiscalía y defender su trayectoria.
«Decencia y honradez»
«Se me acusa de muy graves delitos que no he cometido», declaró Zapatero en un comunicado difundido tras la vista, añadiendo que había presentado ante el tribunal una autorización general voluntaria para demostrar que no posee empresas ni activos fuera de España.
«Siempre me conduje con decencia y con honradez, y ahora tengo por delante la tarea de demostrarlo. Lo haré con absoluta transparencia y con plena confianza».
Nueva derivación patrimonial y medidas cautelares
Paralelamente al eje principal, la causa sumó un nuevo capítulo procesal vinculado a elementos suntuarios confiscados en su despacho que no poseen justificación fiscal inmediata. La semana pasada, el juez de instrucción José Luis Calama abrió una investigación independiente sobre las joyas halladas durante un registro en el despacho de Zapatero —valoradas provisionalmente en unos 1,3 millones de euros y de las que actualmente carecen de pruebas documentales de su origen— por posibles delitos de evasión fiscal o contrabando.
La estrategia de la defensa frente a este desprendimiento consistió en postergar cualquier tipo de descargo verbal. Citando fuentes judiciales, la agencia estatal de noticias EFE informó que, cuando Calama interrogó a Zapatero sobre las joyas el miércoles, el expresidente ejerció su derecho a no declarar, alegando que su defense no había tenido tiempo suficiente para prepararse.
Para concluir, el magistrado resolvió no aplicar restricciones de movilidad internacional al exjefe de Estado. El fiscal anticorrupción había solicitado la retirada del pasaporte de Zapatero, pero Calama lo denegó, alegando que la notoriedad pública del político compensaba cualquier riesgo de fuga.
