La selección de Inglaterra selló su pasaporte a la próxima instancia de la Copa del Mundo con un sólido triunfo por 2-0 frente a Panamá en el MetLife Stadium de Nueva Jersey
Con este resultado, el combinado británico se adjudicó de forma invicta el primer puesto del Grupo L, desplazando a Croacia y consolidándose como uno de los animadores del certamen en la antesala de los cruces de eliminación directa.
Un candado centroamericano que costó romper
El planteamiento defensivo propuesto por el conjunto panameño complicó las aspiraciones de los dirigidos por Thomas Tuchel durante la primera mitad. Los primeros 45 minutos carecieron de efectividad de cara al arco rival, reflejando un pálido 0-0 que alimentaba la ilusión del cuadro de la Concacaf de rescatar una unidad ante una de las potencias del torneo.
Sin embargo, el desgaste físico y la insistencia táctica del elenco europeo terminaron por resquebrajar el bloque defensivo rival en el complemento. La jerarquía individual de las principales figuras de los «Tres Leones» fue determinante para destrabar un desarrollo que se tornaba complejo.
La jerarquía británica apareció en el complemento
La paridad se rompió a los 17 minutos de la segunda etapa. Tras un envío de esquina que superó la resistencia de la primera línea defensiva, la pelota derivó en el centro del área, espacio donde Jude Bellingham capitalizó la acción para empujarla al fondo de la red y establecer la apertura del marcador.
Apenas cinco minutos después, el propio volante del Real Madrid asistió de gran manera mediante un centro preciso desde el sector izquierdo para que Harry Kane sentenciara la historia. El capitán y emblema del equipo conectó un frentazo letal a los 22 del complemento que sentenció el 2-0 definitivo. Con esta victoria, Inglaterra sumó 7 unidades y aguarda por conocer a su rival de dieciseisavos de final, el cual emergerá del lote de los mejores terceros del Mundial 2026.
