Una alarmante parálisis golpea el corazón del sector manufacturero argentino, desatando el pánico entre empresarios y sindicatos.
En medio de un escenario recesivo que no da tregua, la fabricación de componentes sufrió un golpe devastador en el arranque del año, empujando a las terminales a un achicamiento forzado para subsistir. De acuerdo con el último e inquietante informe de la Asociación de Fábricas Argentinas de Componentes (AFAC), se confirmó oficialmente que La industria autopartista cayó un 9% en el primer cuatrimestre y la mitad de las empresas redujo personal de manera dramática para enfrentar la crisis.
El colapso total de abril y la parálisis en la fabricación de vehículos
La contracción de la actividad sectorial, que alcanzó exactamente un preocupante 8,9% interanual en el acumulado de los primeros cuatro meses de 2026, tuvo su epicentro más violento durante el mes de abril. En ese período, la actividad experimentó un desplome mensual del 14,7% en comparación con marzo, arrastrando a todos los rubros de la cadena de valor a terreno negativo. El factor determinante de esta caída libre fue el freno de mano en las terminales automotrices, cuya producción acumulada de vehículos se hundió un 18,6% interanual, logrando ensamblar apenas 129.867 unidades en lo que va del año.
El frente internacional tampoco funcionó como balsa de salvación para los industriales locales. Perjudicadas por la pérdida de competitividad exterior, las exportaciones de autopartes registraron una preocupante baja del 9,2% interanual durante el mismo cuatrimestre. En tanto, el mercado de reposición interno —medido a través del termómetro del consumo de combustibles— mostró signos de fatiga extrema con una contracción mensual del 4,4% en abril respecto a marzo, pulverizando las expectativas de una reactivación a corto plazo.
Suspensiones, vacaciones adelantadas y fábricas a media máquina
La brutal pérdida de dinamismo e ingresos se trasladó de forma directa y descarnada al mercado laboral. Citando un revelador relevamiento de la Unión Industrial Argentina (UIA), el documento de AFAC desnudó que el 48,9% de las fábricas del sector debió achicar su plantilla de operarios durante abril en comparación con el mes anterior, mientras que un famélico 10,6% de las firmas pudo incorporar personal. Esta peligrosa sangría profundiza el deterioro iniciado a lo largo de 2025, un año negro en el que la actividad ya había eliminado 4.100 puestos de trabajo formales.
Frente a depósitos abarrotados y líneas de montaje completamente paradas, las empresas autopartistas activaron planes de contingencia extrema para evitar cierres definitivos. El 9,4% de las compañías implementó una reducción drástica de sus turnos laborales, un 9,1% obligó al adelanto de vacaciones y un 8,8% avanzó directamente con suspensiones de personal. La alarmante gravedad del cuadro macroeconómico se refleja en el uso de la capacidad instalada fabril, la cual tocó un piso de apenas el 56,1% durante abril, ubicándose significativamente por debajo del promedio de la industria general del país, que resiste en un pálido 61,6%. El panorama para el segundo semestre requerirá medidas urgentes si se quiere salvar el empleo calificado.
