El diez erró un penal, se recuperó con un doblete para clasificar a Argentina ante Austria y se convirtió en el máximo goleador de la historia de los Mundiales
La victoria de la Selección Argentina por 2 a 0 ante Austria no fue un partido más para el fútbol mundial. Lionel Messi, el capitán y emblema de la Albiceleste, vivió una jornada de emociones intensas en Dallas: pasó de la frustración tras errar un penal a los 7 minutos del primer tiempo, a desatar la euforia total al marcar a los 37 minutos y, finalmente, liquidar el pleito en el quinto minuto de descuento. Con este doblete, el astro rosarino alcanzó los 18 goles en Copas del Mundo, superando la marca del alemán Miroslav Klose para consagrarse como el máximo artillero histórico de la competición.
Tras el pitazo final, Messi se mostró conmovido y analizó el duro trámite del encuentro. «Estoy muy feliz por el triunfo, es importantísimo, creo que nos da tranquilidad para lo que viene. Fue duro y trabajado el partido. En este Mundial, todos los partidos son muy iguales y muy intensos», aseguró el diez, quien además reconoció su fastidio inicial por la pena máxima fallada: «Estaba con mucha bronca por el penal porque lo erré, pero, por suerte, pudimos revertir esa situación».
Disfrutar el día a día con el sueño intacto
Más allá del plano personal, el capitán argentino remarcó la sintonía fina que mantiene el plantel de Lionel Scaloni y la felicidad que les genera el contacto con la hinchada. «Todo este grupo vive esto con mucha felicidad. Cuando nos juntamos disfrutamos de estar juntos, de competir, de entrenar del día a día y de ver a la gente ilusionada», aseveró con una sonrisa.
Con el pasaje a la próxima ronda asegurado gracias a cosechar 6 puntos sobre 6 posibles, Messi valoró la ventaja táctica de poder afrontar el cierre del grupo con menor presión. «Nadie regala nada, hoy por momentos nos costó hacer el juego que queremos, fue muy trabado y difícil de jugar, pero era importante sumar de a 6 para tener una semana más tranquila», explicó. Con el horizonte claro y el deseo de seguir agigantando su leyenda, concluyó con un mensaje directo al corazón de los argentinos: «Disfruto de jugar y pasarla bien dentro de la cancha. Ya le dimos varias alegrías a la gente, pero intentaremos darle una más».
