Con un arranque demoledor de cinco goles en apenas dos partidos, el capitán de la «Albiceleste» ya es el máximo artillero histórico de las Copas del Mundo, pero ahora acecha la legendaria marca que Guillermo Stábile ostenta desde 1930
El comienzo de Lionel Messi en este Mundial 2026 roza lo cinematográfico. Con cinco goles convertidos en apenas dos presentaciones (tras los cruces ante Argelia y Austria), el astro rosarino no solo ratificó su vigencia absoluta, sino que se transformó de manera oficial en el máximo anotador de todos los tiempos en la historia de los Mundiales. Sin embargo, el apetito competitivo del «10» no se detiene y ya tiene en la mira otro récord histórico: convertirse en el futbolista argentino con más gritos en una misma edición mundialista.
Para alcanzar esa cima, la «Pulga» deberá superar registros que marcaron las páginas de oro de la Selección nacional, en una tabla selecta que atraviesa casi un siglo de fútbol.
El podio histórico: de la era amateur a las noches de gloria
Actualmente, el récord absoluto para el fútbol argentino sigue perteneciendo al mítico Guillermo Stábile. En el primer Mundial de la historia, Uruguay 1930, el delantero firmó una tarjeta impresionante de 8 goles en el torneo donde Argentina se consagró subcampeona. Stábile se quedó con la primera Bota de Oro de los Mundiales gracias a un triplete a México, sendos dobletes frente a Chile y Estados Unidos, y un recordado gol en la final ante los uruguayos.
El segundo lugar de esta nómina le pertenece al propio Messi. En la histórica conquista de Qatar 2022, el capitán firmó 7 goles, anotando en casi todos los partidos clave: Arabia Saudita y México en primera ronda; Australia en octavos; Países Bajos en cuartos; Croacia en semifinales y un doblete fundamental en la final ante Francia. Pese a semejante producción, aquella Bota de Oro quedó para Kylian Mbappé con 8 tantos.
El podio nacional lo completa Mario Alberto Kempes. El «Matador» fue el gran artífice de la primera estrella en Argentina 1978 anotando 6 goles. Tras una primera fase esquiva, Kempes explotó en la segunda ronda con dobletes a Polonia y al recordado 6-0 contra Perú, coronando su obra con otros dos goles en la final de tiempo extra ante Países Bajos.
La línea de Diego y el desafío ante Jordania
Con sus cinco goles actuales, Messi ya igualó la línea de Diego Armando Maradona en México 1986. En aquella cita, el «Pelusa» lideró al equipo campeón del mundo con 5 goles: uno a Italia en fase de grupos, el legendario doblete a Inglaterra en cuartos («La Mano de Dios» y el «Gol del Siglo») y otra obra de arte por duplicado ante Bélgica en semifinales.
Con la rotación que planea Lionel Scaloni para el partido de este sábado ante Jordania en Dallas, resta saber si el capitán sumará minutos desde el arranque o esperará su oportunidad en el banco. Lo cierto es que, con el pase a octavos asegurado y un cuadro por delante, Messi quedó a solo un gol de Kempes y a tres de igualar a Stábile, en un torneo donde cada partido puede significar una nueva página en los libros de historia del fútbol mundial.
