La tensión política dentro del arco oficialista y sus aliados sumó un nuevo foco de conflicto. Desde el PRO volvieron a presionar con firmeza al Poder Ejecutivo para exigir la salida del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, bajo la advertencia de que «debería renunciar antes de que el Congreso llegue a interpelarlo».
Quien encabezó las críticas fue el legislador porteño del PRO, Darío Nieto (interbloque Vamos Por Más), un dirigente de extrema confianza del líder del espacio, Mauricio Macri. Nieto tildó de «gran mentiroso» al ministro coordinador debido a las severas contradicciones detectadas en sus declaraciones públicas sobre la evolución de su patrimonio.
Las contradicciones patrimoniales bajo la lupa del macrismo
En declaraciones radiales a Radio Splendid, Nieto lanzó duras críticas contra la estrategia comunicacional y legal que ha desplegado el funcionario nacional tras la presentación de su última declaración jurada de bienes:
“Adorni mintió en la primera conferencia de prensa, en la que dijo: ‘Está todo en regla’, luego en el Congreso, donde volvió a decir: ‘Está todo en regla’, después en una entrevista, en la que dijo: ‘Era mentira lo que dije, invertí en bitcoin’. No le creo a Adorni, creo que sus explicaciones no fueron suficientes, que tiene que darlas”.
El rumbo del país por encima de los funcionarios
Para el legislador porteño, la continuidad de Adorni en la Jefatura de Gabinete se ha transformado en un obstáculo institucional que empantana la agenda legislativa y desgasta la credibilidad de la gestión nacional.
Al respecto, el dirigente macrista alertó sobre el costo político de sostener al cuestionado funcionario y concluyó de manera tajante: “Cuando una persona está por encima del rumbo de un país es cuando hay algo que está mal, lo que hay que cuidar es el rumbo”.
