Luego de la noche mágica y consagratoria en la que desató la euforia argentina con un hat-trick espectacular frente a Argelia, Lionel Messi vivió una jornada de calma y dosificación física en la concentración de la Selección Nacional en Kansas City
El astro rosarino, amo y señor del debut en el Grupo J, encabezó el grupo de futbolistas que realizaron tareas estrictamente regenerativas, una rutina inamovible dentro de la planificación que comanda el director técnico Lionel Scaloni para resguardar la salud de sus máximas figuras.
El atacante del Inter Miami arrastra el desgaste lógico de un partido de altísima intensidad, donde disputó 80 minutos en un nivel superlativo. Más allá de su faceta goleadora, el «Diez» sorprendió por su despliegue físico, retrasándose en el campo para colaborar activamente con la presión alta y la recuperación del balón. Por este motivo, el cuerpo técnico priorizó su descanso absoluto de cara al próximo gran objetivo: el trascendental choque ante Austria, programado para el lunes 22 de junio a las 14:00 (hora argentina) en la ciudad de Dallas, donde una victoria sellará el boleto matemático a los 16avos de final.
Rutina de gimnasio, descanso y misterio detrás de las lágrimas
La jornada post-goleada dividió al plantel albiceleste en dos bloques bien diferenciados. Siguiendo los manuales de Scaloni, los futbolistas titulares y aquellos que sumaron rodaje importante en la segunda mitad no pisaron el verde césped; en su lugar, completaron ejercicios de baja intensidad en el gimnasio y sesiones de kinesiología. Desde un costado, el capitán y sus compañeros observaron el ensayo del resto de la delegación, que sí trabajó a ritmo frenético con fútbol en espacios reducidos, presión asfixiante y un distendido cierre con los tradicionales partidos de fútbol-tenis.
Mientras el planeta fútbol todavía resuena con los elogios del histórico brasileño Ronaldo Nazário, quien en las últimas horas volvió a ungir a Messi como el mejor jugador de todos los tiempos, hay un detalle que mantiene en vilo a los fanáticos. Durante el festejo de su primer tanto ante los africanos, el rosarino se emocionó hasta las lágrimas. El propio futbolista se encargó de aclarar posteriormente que su llanto se debió a una situación «totalmente alejada de lo deportivo», sembrando un halo de misterio sobre el que aún no se han brindado precisiones oficiales.
El regreso a las canchas y la cuenta regresiva para Dallas
Con el histórico récord del alemán Miroslav Klose ya igualado en la cima de los mundiales con 16 conquistas, el foco del capitán está puesto en la recuperación plena. Tras este necesario día de tregua física y mental, la actividad fuerte para el rosarino volverá a la normalidad este jueves 18 de junio.
La Selección Argentina completará un ensayo vespertino en suelo estadounidense para empezar a delinear la estrategia táctica contra el conjunto europeo. Como suele ocurrir en la previa de cada compromiso trascendental, el búnker nacional abrirá sus puertas durante los primeros 15 minutos de la práctica para que la prensa internacional pueda tomar imágenes del capitán, quien ya se calza el traje de conductor con la mente puesta en asegurar la clasificación.
