Una profunda preocupación recorre las calles del histórico barrio General Mosconi ante el actual proceso de transferencia de tierras e inmuebles de la empresa YPF hacia la órbita del Gobierno del Chubut.
Lejos de manifestar posturas político-partidarias, los referentes comunitarios de la zona norte local se han declarado en estado de observación permanente. Los pobladores solicitan de manera urgente canales formales de diálogo con las autoridades gubernamentales para asegurar la preservación del valioso patrimonio edilicio y el saneamiento dominial de los terrenos.
La falta de consultas previas hacia la comunidad afectada reavivó reclamos históricos sobre la administración del espacio público. Se conoció el malestar de los residentes debido a la exclusión de la dirigencia barrial en las negociaciones estratégicas. El medio regional ratificó que el vecindario del Kilómetro 3 expuso su incertidumbre y que Mosconi reclama participar de las decisiones sobre las tierras de YPF para garantizar un destino ordenado a las estructuras remanentes de la actividad hidrocarburífera.
Edificios históricos dañados: Del abandono al saqueo en el Chalet Huergo
El presidente de la asociación vecinal de General Mosconi, Alfredo Gómez, expuso en declaraciones a Jornada Radio el crítico estado de conservación que exhiben inmuebles emblemáticos que con anterioridad habían pasado a manos estatales. El principal ejemplo del deterioro es el Chalet Huergo, complejo declarado Monumento Histórico Nacional, el cual presenta preocupantes signos de desatención. “Lo han saqueado, se llevaron hasta los picaportes de las puertas. El jardín también está seco. Hay mecanismos para mantenerlo, pero no se hace”, lamentó el dirigente.
La inquietud comunitaria se extiende a otras dependencias neurálgicas que forjaron la identidad del primer campamento petrolero de la ciudad, tales como el CeReT (antigua proveeduría de YPF donde hoy funciona un establecimiento educativo), el archivo histórico, el viejo edificio de la administración, la ex proveeduría y el antiguo correo postal. Desde la vecinal argumentaron de forma conciliadora que antes de continuar firmando nuevos traspasos de dominio, los estados provincial y municipal deben diseñar un plan de gestión concreto que especifique quién administrará estos espacios, de qué manera serán preservados y con qué recursos económicos contarán.
Caos de papeles: Clubes, familias y la propia vecinal sin escrituras
Más allá de la preservación arquitectónica, el problema de fondo radica en la regularización jurídica de las parcelas. Una gran cantidad de instituciones deportivas locales y familias históricas, que residen en el lugar desde hace más de medio siglo, ocupan tierras fiscales que formalmente continúan registradas a nombre de YPF. La falta de titularidad definitiva traba el crecimiento urbano y bloquea el acceso a financiamiento o inversiones privadas para mejoras de infraestructura.
Gómez describió el panorama actual sin rodeos: «Hay muchas irregularidades. El terreno donde está la vecinal es de YPF. Los clubes del barrio también están en tierras de YPF. Todo eso hay que ponerlo blanco sobre negro y definir qué pasa». El representante de los vecinos coincidió en que los trámites registrales arrastran un notable retraso de varios años. Para la comunidad del barrio Mosconi, el inminente retiro de la operadora y el traspaso de los activos al Gobierno de Chubut representan una oportunidad única para sanear la documentación, resolver los pasivos ambientales y garantizar el respeto a la memoria social de Comodoro Rivadavia.
