Una tensión eléctrica y un dramatismo absoluto dominan las últimas horas de la Selección Argentina en territorio norteamericano, donde cada movimiento físico es analizado bajo lupa.
A escasos tres días del crucial estreno en la Copa del Mundo, el búnker nacional se convirtió en un escenario de total expectativa por la salud de sus máximos estandartes. Afortunadamente, las nubes negras comenzaron a disiparse este mediodía tras un acontecimiento clave sobre el césped, devolviendo la esperanza y la épica a un plantel que está listo para defender la corona con el cuchillo entre los dientes.
La gran noticia que trajo una profunda tranquilidad al cuerpo técnico de Lionel Scaloni se dio de manera abierta ante las cámaras de televisión.
Otra señal de alivio en la Selección Argentina: Dibu Martínez fue exigido en el arco por primera vez y evoluciona bien de la compleja dolencia física que arrastra en sus extremidades. El arquero marplatense de 33 años incrementó de forma notable las cargas de trabajo, perfilándose de manera casi definitiva para calzarse el buzo de titular en el ansiado debut mundialista.
El plan secreto del Dibu para soportar el dolor de una fractura brutal
Durante los primeros quince minutos del entrenamiento matutino en Kansas City, el futbolista del Aston Villa se movió en el campo de juego luciendo guantes en ambas manos y fue sometido a ejercicios de alta intensidad.
A diferencia de las jornadas previas, Martínez se plantó con firmeza debajo de los tres palos para recibir remates directos, algo inédito en lo que va de la concentración. No obstante, el dramatismo no estuvo ausente: en reiteradas ocasiones se lo vio tocándose con preocupación el dedo anular de su mano derecha, zona donde sufrió una durísima fractura durante la entrada en calor previa a la gran final de la Europa League.
Para resguardar su integridad y esquivar el dolor, el arquero ejecutó un ingenioso truco técnico detectado por los especialistas: cada vez que volaba hacia los costados e iba al piso, realizaba una maniobra de fuerza descargando todo su peso corporal sobre la mano izquierda para ponerse de pie, incluso cuando realizaba espectaculares atajadas sobre su flanco derecho.
Esta evolución controlada ratifica que, a pesar de las lógicas molestias que genera una lesión ósea reciente, el proceso de rehabilitación transita por los carriles previstos por los médicos de la delegación.
El pulgar arriba y la confesión del arquero antes de irse al gimnasio
Las certezas de que Emiliano Martínez custodiará el arco argentino el próximo martes a las 22:00 horas en el imponente Estadio Kansas City frente a Argelia quedaron selladas por el propio protagonista. Tras finalizar los exigentes movimientos específicos de arquero y disponerse a encarar la segunda parte del entrenamiento en el gimnasio, el «Dibu» miró fijamente a la prensa, levantó su pulgar derecho de manera idéntica a como lo había hecho el viernes y lanzó una frase contundente que desactivó las alarmas: «Todo bien, tengo al mejor fisio», en un claro y público agradecimiento a la tarea contrarreloj que viene realizando el fisioterapeuta del plantel, Pablo Capuchetti.
Este avance a pasos agigantados sepulta los fantasmas del viernes, una jornada donde el arquero titular también había sido exigido, pero en la que se habían encendido las dudas tras evidenciar visibles gestos de dolor y sufrimiento en su rostro.
Con la confirmación de su notable mejoría y su indomable fortaleza mental, la Scaloneta recupera a su guardián absoluto, blindando el arco de cara a un debut que promete paralizar los corazones de millones de argentinos.
