Un terremoto político sacude los cimientos institucionales de la provincia y amenaza con desatar un feroz e histórico debate en la casa de las leyes.
En una avanzada coordinada que busca derribar los límites legales vigentes y habilitar los mandatos eternos, los jefes comunales de la región cordillerana y de la estepa abrieron un escenario de profunda controversia republicana. Lo que inició como una movida aislada se transformó en una fuerte presión en bloque que busca modificar de raíz las reglas de juego democráticas en este invierno de 2026, instalando un fuerte debate sobre la alternancia política.
La mecha que encendió definitivamente la polémica fue la incorporación formal de un nuevo jefe comunal a la solicitud de reforma legislativa. Según los datos oficiales recolectados en el ámbito parlamentario, otro intendente del interior pide la reelección indefinida para sumarse al cerrado pelotón que presiona por mantenerse en sus sillones municipales. La controversia institucional escaló al máximo tras confirmarse el ingreso de los escritos en las mesas de entrada legislativas.
El pacto de la cordillera: quiénes son los jefes comunales que van por todo
La estrategia para voltear la ley que rige y limita la renovación de autoridades municipales comenzó a gestarse con fuerza a través de tres figuras de peso en las localidades del interior. Los primeros en patear el tablero político e ingresar una nota formal a la Legislatura provincial fueron los intendentes Miguel Ángel Gómez, de Gobernador Costa; Jorge Saitune, de Tecka; y Silvio Boudargham, perteneciente a la localidad de Cholila. Este triunvirato inicial abrió la grieta argumentando la necesidad de rever los marcos normativos actuales antes de que las restricciones temporales aten de manos a sus actuales proyectos políticos.
La ofensiva municipal sumó en las últimas horas su cuarta pieza clave en la cordillera. Desde Río Pico, el intendente Diego Pérez decidió romper el silencio y elevó de manera oficial una nota dirigida directamente al vicegobernador de la provincia y presidente de la Legislatura, Gustavo Menna. Con esta nueva firma, el reclamo del interior profundo deja de ser una acción solitaria y se consolida como una presión corporativa que busca forzar a los diputados provinciales a tratar una reforma política de altísimo impacto institucional.
El argumento del «voto vecinal» y la polémica defensa de la autonomía
En el documento formal remitido a las autoridades legislativas en Rawson, Pérez solicitó explícitamente que «se evalúe la legislación provincial vigente en materia de renovación de autoridades municipales, con el objeto de que se autorice la rereelección de mandatos en los municipios». Para mitigar las duras críticas de la opinión pública respecto al deseo de perpetuidad, el mandatario de Río Pico se escudó detrás de conceptos de soberanía comunal, asegurando que el polémico pedido se fundamenta rigurosamente en la necesidad de resguardar y fortalecer la autonomía de los municipios del interior.
“Consideramos fundamental la participación del vecino, quien en definitiva son los que decidirán de forma democrática la continuidad o no de un candidato”, argumentó el intendente Pérez en su misiva oficial. El texto concluye con una fuerte apelación al electorado provincial al sentenciar de forma tajante que es el pueblo, en pleno ejercicio de sus derechos constitucionales, quien debe evaluar y convalidar las gestiones de sus gobernantes en las urnas. La moneda está ahora en el aire del poder legislativo, que deberá decidir si cede ante la presión corporativa de los intendentes o mantiene firmes los límites republicanos.
