En una jugada parlamentaria de altísimo impacto para el rumbo económico, la Comisión de Acuerdos del Senado se reúne para definir la designación del economista Martín Vauthier en el Banco Central de la República Argentina (BCRA).
De obtener el visto bueno de la Cámara Alta, el técnico de máxima confianza del Ministerio de Economía se convertirá formalmente en el primer integrante de la autoridad monetaria en recibir la convalidación legislativa correspondiente, en un escenario donde la cúpula de la entidad viene operando sin el aval expreso del Congreso.
El candidato de Luis Caputo que busca blindar su cargo hasta 2028
La reunión de la Comisión de Acuerdos fue formalmente convocada a las 13 horas bajo la conducción de su presidente, el legislador Juan Carlos Pagotto. De prosperar el dictamen y la votación posterior, Vauthier se asegurará un mandato institucional hasta el año 2028.
La novedad política radica en que la cúpula de la entidad monetaria opera en una situación de transitoriedad: el actual presidente del BCRA, Santiago Bausili, junto a los otros ocho directores de la institución, continúan ejerciendo sus funciones de forma precaria y en comisión al no poseer todavía la aprobación del Senado.
El perfil del profesional convocado refleja un fuerte vínculo técnico e histórico con el ministro de Economía, Luis Caputo. Vauthier es licenciado en Economía graduado en la Universidad de Buenos Aires (UBA) y docente en la Maestría en Finanzas de la Universidad Torcuato Di Tella.
Tras desempeñarse dentro del directorio del Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE) a comienzos de 2024, desembarcó en el BCRA en marzo. Anteriormente, entre 2021 y 2023, fue una de las espadas analíticas de la consultora Anker Latinoamérica, la firma fundada por Caputo que terminó disolviéndose cuando su titular retornó a la función pública.
Negociaciones a contrarreloj y el nudo de la reforma del Banco Central
El tratamiento del pliego de Vauthier se da en la antesala de una votación decisiva impulsada por La Libertad Avanza para reformar la Carta Orgánica del Banco Central, la cual busca prohibir de forma tajante la asistencia financiera directa al Tesoro Nacional y las provincias.
La jefa de la bancada oficialista en la Cámara Alta, Patricia Bullrich, debió postergar el debate legislativo para destrabar una fuerte resistencia por parte de aliados del PRO, la UCR y bloques provinciales. El principal punto de discordia es la exigencia de una mayoría agravada de dos tercios de ambas cámaras para poder remover a un director de su cargo.
Actualmente, la remoción puede ejecutarse mediante decreto del Poder Ejecutivo previo dictamen de una comisión especial del Congreso. El proyecto del oficialismo plantea que los nombramientos pasen a requerir el respaldo conjunto de Senadores y Diputados, elevando la vara institucional con los dos tercios para cualquier desplazamiento.
Ante este escenario, Bullrich encabezó contactos de último momento con los bloques aliados con una advertencia clara: si el Senado modifica el texto y elimina la exigencia de los dos tercios, la Cámara de Diputados insistirá con la versión original aprobada el pasado 26 de agosto.
