En una noche de puras emociones y épica mundialista, la Selección de la República Democrática del Congo firmó una de las páginas más gloriosas de su historia futbolística en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta.
Por la última jornada del Grupo K del Mundial 2026, el combinado africano mostró una entereza inquebrantable para revertir un escenario sumamente adverso, vencer 3-1 a Uzbekistán y sellar un boleto dorado a los dieciseisavos de final.
El encuentro estuvo cargado de dramatismo desde el silbatazo inicial del juez alemán Felix Zwayer, alternando goles anulados, polémicas con la tecnología y un dominio cambiante. el desarrollo del juego demostró que RD Congo lo dio vuelta ante Uzbekistán y se clasificó como el mejor tercero de la zona, desatando la locura total en el banco comandado por Sébastien Desabre.
Del golpe asiático de Shomurodov al show del VAR en el primer tiempo
Uzbekistán, bajo la conducción táctica del italiano Fabio Cannavaro, golpeó primero y generó preocupación en el cuadro africano. Apenas a los 9 minutos de la primera mitad, el capitán y máxima figura uzbeka, Eldor Shomurodov, frotó la lámpara y sacó una definición inmejorable para batir al arquero Lionel Mpasi, poniendo el 1-0 parcial. Tras el impacto, RD Congo reaccionó con orgullo y llegó a la igualdad a los 16 minutos a través de Nathanaël Mbuku; sin embargo, tras un tenso pedido de revisión, el VAR advirtió a Zwayer sobre una infracción previa, lo que derivó en la anulación del tanto y una tarjeta amarilla para Noah Sadiki por las protestas.
El cierre de la primera etapa se tornó sumamente físico y disputado en la mitad de la cancha, con los asiáticos cargándose de amonestaciones, entre ellas la del defensor Abdukodir Khusanov. Pese a los intentos de Yoane Wissa y un remate desviado del capitán Chancel Mbemba, los africanos se marcharon al descanso masticando la frustración de ir abajo en el marcador.
La fusta de Desabre y una ráfaga demoledora en el complemento
En el entretiempo, Sébastien Desabre movió las fichas de forma magistral y mandó a la cancha al delantero Fiston Mayele, un cambio que terminaría rompiendo el partido. A los 21 minutos del complemento, Khusanov derribó a Yoane Wissa dentro del área y el propio delantero del Brentford no falló desde el punto penal, clavando el 1-1 con un remate cruzado. Con el envión anímico, RD Congo se transformó en una topadora: a los 32 minutos, Mayele se anticipó con reflejos felinos a toda la defensa uzbeka tras un centro preciso y desató la euforia marcando el 2-1.
Cannavaro intentó reaccionar mandando a la cancha a Igor Sergeev y Jamshid Iskanderov, pero la defensa congoleña, apuntalada por los despejes providenciales de Aaron Wan-Bissaka y Axel Tuanzebe, resistió de manera soberbia. Cuando el partido moría y se jugaba el tiempo de adición, Yoane Wissa capitalizó una contra letal a los 45 minutos para liquidar las acciones con un majestuoso 3-1. Con este resultado, y tras haber caído previamente de forma ajustada ante Colombia y empatar con Portugal, la República Democrática del Congo suma 4 unidades vitales y se mete formalmente en la ronda de eliminación directa como el mejor tercero del Grupo K.
