Una brusca sacudida sacudió los mercados energéticos globales y encendió las alarmas rojas en los despachos del Poder Ejecutivo Nacional.
El precio internacional del petróleo volvió a cruzar la barrera crítica de los 90 dólares por barril debido a un peligroso recrudecimiento de las tensiones geopolíticas en una región estratégica del planeta. Este repentino salto no solo fulmina de manera inmediata las esperanzas de los conductores argentinos de ver una rebaja en los surtidores, sino que además asesta un duro golpe a la columna vertebral del plan económico oficial.
Conflicto en Medio Oriente y el Brent en máximos peligrosos
La cotización del barril de Brent experimentó un alza del 1,9% al promediar los negocios financieros de la jornada, posicionándose de forma amenazante en los US$ 91. Este repunte alcista responde a la reciente escalada de violencia y violencia bélica en el corazón de Medio Oriente, un factor de inestabilidad geopolítica que repercute directamente sobre la oferta global de crudo.
Este encarecimiento del insumo básico representa uno de los contratiempos más complejos que debe afrontar el equipo económico gubernamental en el corto plazo. La presión internacional impacta de lleno en los costos operativos de las refinerías, trasladando una inminente tensión hacia los valores finales de venta.
El dilema en los surtidores y la amenaza directa al plan desinflacionario
La disparada de los valores internacionales sepulta las expectativas que existían en el mercado local respecto a una eventual rebaja en el precio final de las naftas y el gasoil. Por el contrario, la nueva coyuntura externa apuntala la firme probabilidad de un nuevo e inminente aumento en los combustibles a nivel federal.
Este eventual ajuste en los surtidores amenaza con desencadenar un efecto dominó sobre los costos del transporte y la logística de mercaderías. Para la administración central, un nuevo aumento de los combustibles complicaría severamente el proceso de desaceleración de la inflación que busca consolidar el Ministerio de Economía, encendiendo la preocupación sobre el impacto en los precios de la canasta básica.
