Según precisaron, la firma ya envió 39 telegramas sobre un total de 85 empleados efectivos de temporada.
La controversia se originó tras los reclamos del pasado miércoles en la planta, hecho que la empresa utilizó como argumento para justificar los ceses laborales. Los cesanteados explicaron que se presentaron en el lugar para exigir el cumplimiento de un acuerdo firmado ante la Secretaría de Trabajo junto al gerente Armando García, el cual establecía el alta de temporada para el 15 de julio.
Rechazo a las acusaciones de la empresa
Los manifestantes negaron de forma categórica haber protagonizado episodios de violencia durante la protesta y aseguraron contar con registros audiovisuales que demuestran el carácter pacífico de su reclamo.
El delegado Baldimir Rodríguez remarcó la falsedad de los argumentos vertidos por la conducción de la pesquera:
“Nos han echado injustamente. Nos trataron de violentos, y la mayoría son mujeres. Es injusto. Lo único que queríamos era trabajar y tener el alta, pero ellos no cumplieron”, contó Rodríguez.
Asimismo, el referente cuestionó las declaraciones del presidente de la firma, Fernando Álvarez Castellano:
“Él dice que fuimos a violentar la oficina, que fuimos contra la gente de oficina. Fernando Álvarez dice que él defiende a los trabajadores. ¿Y dónde están los trabajadores? Una vez dijo ‘Yo defiendo a mis trabajadores’. Acá está la gente que trabaja y es lo que nos da bronca e impotencia. Hace dos años que viene haciendo lo mismo”, agregó el delegado.
Por su parte, Silvia, una de las empleadas despedidas con más de una década de antigüedad en la planta, detalló cómo se desarrollaron los hechos en las instalaciones:
“Estamos indignados de la manera que nos ha tratado Fernando Álvarez. Nosotros entramos pacíficamente porque el señor Armando García nos dice que venga la gente y me lo diga en la cara, entonces nos mandamos adentro de la oficina. ¿Por qué? Porque estamos todos con necesidad. La mayoría somos mujeres, con 12 y 15 años trabajando”, relató la operaria.
La trabajadora añadió que “nunca hubo maltrato con las personas. O sea, tantos años trabajando en la planta jamás les faltamos el respeto. Somos mujeres grandes”, aseguró Silvia.
Notificaciones al azar y vía judicial
De acuerdo con lo expresado por Rodríguez, los 39 telegramas recibidos hasta el momento se enviaron de manera indiscriminada, afectando incluso a personal que no participó de las concentraciones de la semana pasada, en las que se congregaron alrededor de 60 operarios.
“Lo que ha hecho siempre es buscar asustar a la gente y hacer que la mayoría escarmiente. Le mando tantos telegramas, y por ahí capaz la gente empieza a aflojar. Pero, por eso digo, son 39 telegramas que no son todos los que estábamos ahí”, apuntó el representante sindical.
Respecto de la situación laboral, los trabajadores indicaron que se desempeñaban bajo un acuerdo interno y no bajo un convenio colectivo tradicional. Actualmente reciben asesoramiento legal por parte del STIA para iniciar acciones por la vía judicial con el objetivo de recuperar sus puestos de trabajo, debido a que el vínculo formal con Conarpesa les impide emplearse de manera registrada en otras empresas pesqueras sin perder su antigüedad.
