Una alarmante parálisis amenaza con secar los motores del yacimiento hidrocarburífero más importante del país.
En las últimas horas, un potente conflicto gremial encendió todas las luces rojas del sector energético nacional, poniendo en jaque directo la provisión de un insumo completamente crítico y letal para las operaciones de fractura hidráulica. De no mediar un acuerdo de urgencia, la actividad en la cuenca neuquina podría sufrir un frenazo histórico que impactaría de lleno en la producción de gas y petróleo, haciendo crujir los planes económicos de autoabastecimiento y divisas.
La tensión en los ríos y puertos argentinos escaló a niveles insostenibles debido al estancamiento de las paritarias. Quedó formalmente notificado que un fuerte sindicato advirtió que está en riesgo el abastecimiento de arena para Vaca Muerta, abriendo las puertas a una profundización de las medidas de fuerza en todo el litoral.
El reclamo de SICONARA contra la intransigencia de las cámaras empresarias
El Sindicato de Conductores Navales de la República Argentina (SICONARA), gremio que encabeza Mariano Vilar, dio a conocer mediante un duro comunicado oficial su extrema preocupación ante la falta total de avances en las negociaciones de haberes con las cámaras empresarias de los sectores de extracción y transporte de arena. Las partes se encuentran en un punto de no retorno tras reiterados desacuerdos, lo que amenaza con trabar las cadenas productivas esenciales que nutren a la formación geológica. «Estamos exigiendo que se respete el salario de los trabajadores», disparó Vilar, advirtiendo que la paciencia gremial se agotó ante las dilaciones del sector privado.
Por su parte, el secretario de la seccional Rosario, Fernando Ramírez, aportó detalles alarmantes sobre el conflicto en las aguas y muelles. El dirigente señaló que en el ámbito del litoral ya participaron de más de diez audiencias con absoluta responsabilidad, acercando propuestas concretas y sustentables. Sin embargo, denunció que del otro lado del mostrador solo encontraron una actitud intransigente que desconoce la realidad que atraviesan los obreros navales, recordando que la arena extraída de los ríos argentinos constituye un eslabón logístico insustituible para el desarrollo energético.
El costo del ajuste y la amenaza de un paro total de actividades
La cúpula del sindicato naval dejó en claro que no darán el brazo a torcer frente a los esquemas corporativos. El secretario adjunto del SICONARA, Ángel Raimundi, lanzó una fuerte crítica a la gestión empresaria: “Los trabajadores no pueden seguir absorbiendo el costo del ajuste mientras las empresas se rehúsan a discutir una recomposición salarial razonable”, denunció con vehemencia, añadiendo que se está golpeando una actividad estratégica que sostiene el grueso de la economía local. Raimundi envió un mensaje de fortaleza hacia las bases, garantizando que frente a quienes pretenden avanzar sobre los derechos laborales y el trabajo argentino, la conducción responderá con más organización, unidad y compromiso.
La falta de respuestas concretas y de propuestas de recomposición salarial por parte de las patronales está empujando al gremio a un paro total de actividades en el corto plazo. Al tratarse de un recurso indispensable para el proceso de estimulación de pozos no convencionales en Vaca Muerta, cualquier interrupción en los barcos extractores o en las flotas de transporte terrestre y fluvial desatará un desabastecimiento inmediato. Mariano Vilar concluyó alertando que la alarmante situación actual decantará inevitablemente en una inminente profundización del conflicto si las cámaras no abandonan su postura hermética en las próximas horas.
