Una insólita y deliciosa competencia deportiva desató una verdadera locura colectiva que obligó a colgar el cartel de «sold out» mucho antes de lo esperado.
La propuesta deja completamente de lado la obsesión por bajar las marcas personales o cronometrar los tiempos para centrarse exclusivamente en el disfrute y el placer gastronómico masivo tras cruzar la meta.
Un éxito absoluto que agotó sus cupos meses antes de la largada
El running tradicional acaba de sufrir una revolución hedonista que conquistó por completo a los atletas europeos. La primera edición de la denominada «Tiramisú Run» provocó una fiebre de inscripciones tan masiva que sus 1.000 dorsales disponibles se esfumaron por completo durante el primer período de convocatoria. La desbordante demanda tomó por sorpresa a los propios organizadores, quienes tenían previsto mantener abiertas las solicitudes hasta los primeros días de octubre.
El gran imán de esta cita no es solo el desafío físico de completar el circuito urbano, sino la recompensa sin precedentes que aguarda a los corredores. Todos aquellos participantes que logren superar los 10,1 kilómetros de trayecto tendrán acceso garantizado a degustaciones ilimitadas del emblemático postre italiano, rompiendo con el clásico y austero refrigerio de frutas y agua que caracteriza a las maratones comunes.
Running, canales históricos y el marco de la Tiramisú World Cup
La esperada cita deportiva se disputará el próximo 11 de octubre en Treviso, una pintoresca ciudad del norte de Italia mundialmente reconocida por ser la cuna de nacimiento de este dulce manjar. El trazado de la carrera será prácticamente llano y accesible para deportistas de todos los niveles, recorriendo el bellísimo casco histórico local, atravesando sus románticas plazas y canales medievales. La largada y la llegada se ubicarán junto a las imponentes murallas de Viale Bartolomeo d’Alviano.
Este evento no es un hecho aislado, sino que funciona como la gran puerta de entrada a la famosa Tiramisú World Cup, el prestigioso certamen internacional que cada otoño congrega a expertos cocineros y aficionados de todo el planeta. A lo largo de tres jornadas consecutivas, Treviso se transformará en una fiesta absoluta con demostraciones culinarias en vivo, concursos y actividades culturales, consolidando una fuerte tendencia global: fusionar el rendimiento deportivo con el turismo y la alta cocina local para crear experiencias únicas.
