Duelo en la Ruta 40: Juan Pablo Luque despidió a “El Petiso”, el mítico gastronómico de Gobernador Costa.
La mística rutera y el acervo identitario de la Patagonia perdieron a uno de sus mayores embajadores tradicionales. Este lunes 25 de mayo de 2026, se confirmó el fallecimiento a los 90 años de edad de Alberto Delgado, popularmente reconocido por generaciones de viajeros como “El Petiso”, creador y alma máter del legendario restaurante y parrilla ubicado estratégicamente a la vera de la Ruta Nacional 40, en la localidad chubutense de Gobernador Costa. La noticia fue oficializada por sus familiares a través de un comunicado comunitario, desencadenando inmediatas muestras de pesar en el arco social y político de la provincia.
Entre las repercusiones públicas de la jornada, se destacó el pronunciamiento del dirigente político y exintendente de Comodoro Rivadavia, Juan Pablo Luque, quien a través de sus canales de comunicación remarcó el valor patrimonial del comerciante cordillerano:
“Una pena enorme la partida de Alberto Delgado, dueño de ‘El Petiso’, histórico y mítico restaurante de Chubut, parada obligatoria en Gobernador Costa. Una vida bien vivida que merece ser recordada por todos los que tuvimos el placer de pasar por allí”, manifestó el legislador comodorense.
Cuatro décadas como el oasis gastronómico del sur argentino
Nacido originariamente en la localidad rionegrina de El Bolsón, Delgado optó hace más de cuarenta años por radicarse en Gobernador Costa, un enclave geográfico neurálgico para el tránsito pesado, el turismo internacional y los residentes locales que desandan las extensas distancias del territorio sur. Con el correr de las décadas, su establecimiento comercial dejó de ser un simple punto de abastecimiento para transformarse en un verdadero templo de la gastronomía de carretera.
Los reportes y bitácoras de miles de transportistas y turistas coinciden en describir un ritual culinario inalterable diseñado por “El Petiso” para mitigar el rigor del invierno cordillerano:
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La recepción: El servicio iniciaba de manera obligatoria con una abundante sopa casera de alta caloría.
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El plato insignia: Los reconocidos churrascos de corte grueso y jugoso, catalogados por la crítica especializada en turismo como únicos en su tipo sobre el corredor vial biocéanico.
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La supervisión: Hasta sus 89 años, Delgado mantenía una rutina rigurosa de control de calidad, apostándose al fondo del salón para auditar el despacho de la cocina y el punto exacto de cada porción.
«La ley del Petiso»: mística y carácter en el salón
Más allá de sus aptitudes culinarias, la trascendencia de Alberto Delgado se cimentó sobre una personalidad firme, detallista y fuertemente entrañable. Quienes frecuentaban las instalaciones recuerdan una particularidad organizativa que constituía el sello de la casa: «El Petiso» ejercía de manera exclusiva el derecho de admisión y distribución espacial en el salón, indicándole de forma taxativa a cada comensal o contingente en qué mesa específica debían sentarse a almorzar o cenar.
Dicha disposición, lejos de generar rispideces, terminó por integrarse a la mística folclórica de la Ruta 40. Ningún cliente cuestionaba su normativa interna; se aceptaba como parte de la experiencia cultural de ingresar a sus dominios. La partida del veterano gastronómico representa el cierre de un capítulo dorado para los anales del transporte y los trayectos terrestres en Chubut, consolidando su legado culinario en la memoria histórica de la región.
