Un violento conflicto comercial por la locación de un inmueble estuvo a punto de convertirse en una verdadera masacre en la ciudad portuaria.
Lo que comenzó como una simple decisión económica de un joven comerciante para mudar su negocio desató la furia descontrolada del propietario, quien reaccionó con amenazas letales, obligando a una drástica e inmediata intervención de la fuerza policial y los tribunales penales.
Arsenal oculto: allanan la propiedad del dueño tras las feroces amenazas
La alarmante situación comenzó a gestarse cuando un joven comerciante tomó la determinación de abandonar el local comercial que alquilaba sobre la calle Albarracín al 200 de Puerto Madryn. La víctima había tomado la decisión de trasladar sus actividades comerciales a otro local cercano debido a que consiguió una ubicación significativamente más estratégica y un canon de alquiler mucho más económico. No obstante, la mudanza fue recibida de la peor manera por el dueño de la propiedad, quien pretendía forzar al inquilino a continuar ocupando el espacio. Al confirmarse la rescisión, el propietario inició una campaña de intimidación extrema, amenazándolo directamente de muerte, lo que empujó al aterrado comerciante a radicar la denuncia de urgencia en la Comisaría Primera.
Ante el inminente peligro de que las agresiones se concretaran en un hecho de sangre, las autoridades policiales iniciaron averiguaciones que confirmaron que el sospechoso, un hombre mayor de edad, poseía armamento pesado en su domicilio. Tal como reveló el seguimiento pormenorizado de Canal 12, la fiscal de turno Romina Carrizo solicitó de manera urgente las órdenes judiciales al juez penal de turno. El impactante operativo se ejecutó durante la tarde del jueves con un allanamiento en una vivienda de la calle Albarracín al 200, donde las fuerzas de seguridad lograron secuestrar una carabina calibre .22 lista para disparar y un arsenal de 141 municiones de diversos calibres, incluyendo cartuchos de .22 largo y 11.25.
Blindaje judicial para la víctima y prohibición de acercamiento
La gravedad del armamento incautado encendió las alertas máximas en el Ministerio Público Fiscal, que avanzó de forma implacable con medidas de protección de urgencia. Además del secuestro del rifle y las balas, la Justicia notificó de forma oficial al violento imputado sobre una estricta medida de prohibición de acercamiento recíproca. El perímetro de restricción impuesto protege tanto la integridad física del denunciante como el nuevo local comercial donde el joven ya comenzó a desarrollar su actividad comercial.
La causa penal continúa abierta bajo la supervisión directa del Ministerio Público Fiscal para determinar el grado de responsabilidad del agresor en el marco de la denuncia por amenazas agravadas por el uso de armas. El caso generó una fuerte conmoción entre los comerciantes locales, quienes exigen máximas garantías de seguridad ante los crecientes abusos en los contratos de alquileres.
