En la antesala de las elecciones de medio término, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, utilizó la reciente crisis migratoria desatada en Ceuta, España, como un caso testigo para alertar a su electorado sobre el futuro del control fronterizo en Norteamérica
El mandatario republicano sostuvo que un escenario de tal magnitud podría trasladarse a su país si la oposición demócrata obtiene el triunfo en los próximos comicios presidenciales de 2028.
«Es terrible. Recuerden esa imagen. Eso nos va a pasar a nosotros en tres años si el bando equivocado llega al poder», aseveró el jefe de Estado durante una entrevista brindada a la cadena Fox News.
Flujo masivo en Ceuta y tensión diplomática
La reacción de la Casa Blanca se dio tras la difusión de imágenes que mostraron el cruce masivo de miles de personas a nado o a pie desde Marruecos hacia el enclave español de Ceuta, situación que derivó en el despliegue de las fuerzas armadas por orden del presidente del gobierno español, Pedro Sánchez. Asimismo, asesores del ala dura migratoria estadounidense, como Stephen Miller, replicaron los videos en redes sociales para reforzar el discurso del oficialismo.
El episodio suma un nuevo capítulo a la compleja relación bilateral entre Washington y Madrid. El gobierno de Trump mantiene marcadas discrepancias con la gestión de Sánchez debido a la negativa española de elevar el gasto militar en la OTAN, el rechazo al uso de bases para operaciones en Medio Oriente y la política exterior respecto del conflicto en Gaza, al tiempo que Estados Unidos ha consolidado lazos estratégicos con el Reino de Marruecos.
