El escenario energético global atraviesa horas de máxima incertidumbre tras un drástico giro en el tablero geopolítico internacional.
Los mercados financieros y de materias primas reaccionaron con fuertes alzas que amenazan con desatar un cimbronazo en la economía global, impactando de manera directa sobre los costos logísticos, el valor de los combustibles y el comercio marítimo intercontinental.
Los precios internacionales del crudo trepan de forma acelerada este jueves y se aproximan a la barrera psicológica de los 100 dólares por barril, empujados por el recrudecimiento de las hostilidades militares entre Estados Unidos e Irán y la creciente inseguridad para la navegación comercial en pasos marítimos estratégicos.
Escalada bélica, fin de la tregua y disparada en los precios
La tregua previamente acordada entre Washington y Teherán saltó por los aires luego de que el mandatario norteamericano Donald Trump diera por finalizado el pacto señalando que «se ha terminado». Esta ruptura reactivó los ataques cruzados de ambos lados y provocó un salto inmediato en las pizarras internacionales:
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Variación del Brent: El barril de crudo Brent, referente para el mercado europeo, registra un alza del 4,96%, posicionándose en los 98,74 dólares.
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Variación del WTI: Por su parte, el crudo West Texas Intermediate (WTI), de referencia en Estados Unidos, avanza un 4,31% para ubicarse en los 90,58 dólares por barril.
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El antecedente previo: Antes de las incursiones lanzadas el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra Teherán, el Brent rondaba los 73 dólares, valor al que se había estabilizado tras los diálogos diplomáticos antes de la nueva ola de agresiones.
Bloqueos navales en Ormuz y Bab el-Mandeb amenazan el comercio global
A la mayor rigidez impuesta por las fuerzas iraníes sobre el estratégico estrecho de Ormuz se sumó en las últimas horas una medida de alta peligrosidad: los rebeldes hutíes de Yemen —aliados clave de Teherán— dispusieron el bloqueo del estrecho de Bab el-Mandeb en respuesta al cerco bélico impuesto por Arabia Saudita sobre suelo yemení y tras el bombardeo contra el aeropuerto internacional de Saná.
Si bien la restricción de paso en Bab el-Mandeb por el momento afecta a los buques de bandera saudí, el temor a un choque de mayores dimensiones encendió todas las alarmas internacionales. Dicho paso marítimo conecta el mar Rojo con el golfo de Adén uniendo los continentes de Asia y Europa, paso por el que circula nada menos que el 12% del comercio global e ingentes volúmenes de crudo diario. La parálisis o falta de seguridad en estas arterias fluviales proyecta un impacto severo sobre los costos de fletes y la provisión energética mundial.
