Una llamativa y reservada reunión diplomático-ideológica en el corazón de la Ciudad de Buenos Aires encendió todas las alarmas en el tablero político.
El cruce directo entre el referente de la izquierda popular argentina y una de las mentes más influyentes de Silicon Valley expuso la batalla de fondo que libran hoy el Vaticano y el poder tecnológico global.
El diputado nacional de Unión por la Patria, Juan Grabois, reveló detalles inéditos del encuentro privado que mantuvo en junio en la exclusiva mansión de Barrio Parque, Palermo, perteneciente al magnate estadounidense Peter Thiel. La cumbre se extendió por más de tres horas y fue gestada por representantes que trabajaron con el Papa Francisco y que actualmente colaboran con el Papa León XIV en el Vaticano, con el objetivo de conocer la postura de la élite tecnológica ante una nueva encíclica papal fuertemente crítica de las corporaciones.
Un choque de modelos: Inteligencia Artificial, transhumanismo y bien común
Durante la reunión se debatieron aspectos cruciales sobre el futuro del capitalismo, el avance descontrolado de la inteligencia artificial y la regulación de los medios de producción avanzados. Grabois remarcó que la encíclica «marca una ruptura muy fuerte» con el paradigma «aceleracionista, desregulador y transhumanista» que impulsan empresarios como Thiel. «El Papa León plantea que esto va en contra del bien común, de la Justicia Social y de los principios básicos de la Doctrina Social Cristiana y, por eso, hay que enfrentarlo, ralentizarlo y regularlo», explicó el legislador.
Grabois enfatizó además la trascendencia de participar en esa mesa de debate: «Comprender este debate y lo que está pasando es lo más importante en este momento histórico. Perderse la oportunidad, si la tenés, de interactuar con el principal intelectual orgánico y además miembro de la élite de Silicon Valley es una estupidez astronómica», aseveró.
La sombra del «Anticristo tecnológico» y el feroz contrapunto con la Santa Sede
El cara a cara en Palermo es el reflejo de un conflicto doctrinario mucho más profundo. En marzo de este año, Thiel organizó un polémico seminario privado de cuatro días en el Palazzo Taverna de Roma —muy cerca de la Santa Sede— para abordar la teología y la política del «Anticristo» en relación con la tecnología, evento que provocó un fuerte rechazo en la comunidad católica y el repudio explícito de asesores teológicos, quienes calificaron la visión del magnate como contraria a la Doctrina Social de la Iglesia.
Mientras el Vaticano ratifica su defensa incansable por un control ético y humano sobre la Inteligencia Artificial, el cofundador de PayPal y Palantir acusa abiertamente al liderazgo de la Iglesia católica de favorecer intereses geopolíticos contrarios a Occidente al promover límites y regulaciones estatales al desarrollo tecnológico.
