La «Academia», dirigida por Sebastián «Chirola» Romero, se impuso por 2 a 1 en el estadio de Banfield gracias a los goles de Francisco Fraga y Santino Aguirre. El Millonario terminó con nueve hombres en un duelo repleto de dramatismo
El fútbol juvenil de Avellaneda vivió una jornada de desahogo y gloria absoluta. Tras más de seis décadas de espera, Racing Club se consagró campeón del Torneo Proyección Apertura de Reserva al derrotar por 2 a 1 a River Plate en una final de alto voltaje disputada en el Estadio Florencio Sola de Banfield. Ante miles de hinchas académicos que colmaron la tribuna asignada, el conjunto conducido por Sebastián «Chirola» Romero cortó una sequía de 63 años sin títulos en esta categoría, levantando un trofeo que se le negaba desde 1963.
El encuentro tuvo todos los condimentos de una verdadera final: goles de alta factura, polémicas, expulsiones consecutivas y una notable reacción anímica que le puso suspenso al resultado hasta el último minuto de juego.
Dominio inicial y un River cercado por las rojas
Desde el pitazo inicial, Racing se adueñó de los hilos del partido en el Florencio Sola. Con un juego asociado y vertical, la Academia asfixió la salida del conjunto de Núñez y a los 29 minutos del primer tiempo logró plasmar esa superioridad en el marcador. Francisco Fraga, el goleador del equipo, controló en el área y sacó un remate fulminante para firmar el 1-0 y alcanzar su octavo grito en el certamen.
Hacia el cierre de la primera mitad, el partido pareció romperse definitivamente a favor de Racing debido a la indisciplina del Millonario:
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Primera expulsión (34′ PT): Felipe Esquivel vio la tarjeta roja directa tras agredir sin pelota al defensor académico Gonzalo Escudero.
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Segunda expulsión (44′ PT): Apenas diez minutos después, el panorama se tornó catastrófico para los dirigidos por Marcelo Escudero cuando Thiago Acosta recibió la roja directa por un duro codazo sobre Mateo Martínez.
Heroica reacción millonaria y el golpe final de Aguirre
Pese a afrontar todo el segundo tiempo con solo nueve futbolistas, River apeló al orgullo y sorprendió por completo en el reinicio. A base de pelotazos largos y segundas jugadas, Santiago Espíndola aprovechó un rebote huérfano en el área chica para estampar un impensado 1-1. Lejos de refugiarse, el Millonario estuvo a tiro de la hazaña con un remate de Román Fernández que reventó el travesaño y un tiro del ecuatoriano Campos que se estrelló en el palo, sumado a una salvada providencial del arquero académico Lucio Latorre.
Ante el desconcierto generalizado, «Chirola» Romero movió el banco de suplentes de forma magistral y mandó a la cancha a Mateo Carmona y Santino Aguirre para refrescar los extremos. La fórmula dio frutos a los 32 minutos del complemento: Ezequiel Pérez lanzó un centro envenenado, Joaquín Dobal la prolongó en el camino y Aguirre apareció libre por el segundo palo para empujarla al fondo de la red, decretando el 2-1 definitivo.
Este noveno título en el historial de Reserva premia el proyecto formativo que la institución desarrolla a diario en el Predio Tita Mattiussi. La mayor muestra de identidad quedó reflejada en la conformación del plantel: diez de los once futbolistas que terminaron festejando sobre el césped de Banfield hicieron todas las divisiones infantiles y juveniles vistiendo la camiseta de la Academia.
