El avance de la reforma electoral impulsada por el Gobierno nacional se encuentra condicionado por la postura del bloque de la Unión Cívica Radical (UCR) en el Senado.
El Poder Ejecutivo requiere del apoyo de los diez legisladores de la bancada radical para avanzar con su iniciativa de eliminar las elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) e implementar un sistema de listas colectoras adjunto a la Boleta Única de Papel (BUP). Sin embargo, la propuesta genera un fuerte rechazo en la mayoría de ese espacio.
El proyecto de ley original, enviado por el Ejecutivo en abril, permanece paralizado en la Cámara Alta debido a que no logró recolectar el consenso básico de las fuerzas aliadas (PRO y UCR), las cuales se oponen a desmantelar el financiamiento y la estructura de las primarias. Ante este escenario, el presidente de la comisión de Asuntos Constitucionales, Agustín Coto, proyecta reactivar las discusiones hacia el mes de agosto si prosperan los canales de diálogo interbloques.
Para destrabar el expediente, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, encabezará durante julio una serie de negociaciones con gobernadores provinciales, la jefa de la bancada oficialista de La Libertad Avanza (LLA), Patricia Bullrich, y referentes de agrupaciones dialoguistas. El desafío del oficialismo es numérico: cuenta con 21 bancas propias y necesita reunir un piso de 37 votos positivos, por lo que el aval de la UCR resulta indispensable.
Divisiones internas y negociaciones individuales
El bloque de senadores radicales presenta un escenario de atomización que obliga al Gobierno a entablar discusiones caso por caso. De los 10 integrantes de la bancada, casi la mitad no se alinea bajo la conducción de un gobernador de su propio signo político.
-
Posturas provinciales: Los gobernadores Alfredo Cornejo (Mendoza) y Leandro Zdero (Chaco) asoman como los más predispuestos a evaluar la propuesta. En línea con el mandatario chaqueño, la senadora Silvana Schneider supeditará su voto a los acuerdos que logre su provincia. Por el lado de Mendoza, Rodolfo Suárez y Mariana Juri resolverán una postura unificada junto a Cornejo.
-
Estrategias alternativas: El presidente del bloque radical, el correntino Eduardo Vischi, optó por una vía intermedia y presentó un proyecto propio destinado a suprimir únicamente la obligatoriedad del voto en las PASO, mientras que su compañera de banca, Mercedes Valenzuela, mantiene su postura en reserva. En tanto, la santafesina Carolina Losada se manifestó a favor de preservar el sistema de primarias actual, coincidiendo con el criterio del gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro.
-
Legisladores sin alineación directa: Los senadores que pertenecen a provincias administradas por el peronismo muestran mayor distancia hacia el proyecto oficial. Maximiliano Abad defiende la vigencia de las PASO, postura respaldada recientemente por el comité de la UCR de la provincia de Buenos Aires. En una línea similar de resguardo del sistema vigente se ubican el pampeano Daniel Kroneberger y el catamarqueño Flavio Fama.
Fuentes parlamentarias explicaron que resulta prematuro establecer una tendencia definitiva sobre el tratamiento de las colectoras, dado que el Poder Ejecutivo no ha formalizado una mesa de trabajo conjunta con la totalidad del bloque radical para limar las asperezas metodológicas de la reforma.
