A través de un trabajo articulado entre la Secretaría de Salud, el Ente Comodoro Conocimiento y la Secretaría de Cultura, la Municipalidad avanza en la implementación del Programa Integral de Salud en la Escuela Municipal N° 1
La jornada estuvo centrada en diagnósticos nutricionales, evaluación de percentiles y la promoción de hábitos saludables desde las primeras infancias.
El Municipio de Comodoro Rivadavia continúa consolidando las políticas públicas orientadas al bienestar y desarrollo integral de la niñez. En las instalaciones de la Escuela Municipal N° 1, un equipo interdisciplinario llevó a cabo una nueva jornada territorial correspondiente al Plan Integral de Salud, iniciativa que cumple dos años de ejecución continua y que en este ciclo alcanza a una matrícula de 200 alumnos y alumnas.

La labor técnica de la fecha estuvo coordinada por profesionales de la nutrición, quienes realizaron relevamientos de peso, talla y evaluación de percentiles para establecer un diagnóstico preciso sobre el estado nutricional de cada estudiante. El programa contempla la posterior devolución de informes a las familias, charlas informativas y la vinculación estratégica con el comedor escolar y la salud bucodental.
Al respecto, el secretario de Salud, Jorge Espíndola, valoró la continuidad de las acciones territoriales e hizo hincapié en la importancia de la prevención desde las etapas tempranas de formación: «Desde la Secretaría de Salud estamos dando continuidad a un plan integral de salud, que venimos desarrollando desde hace dos años, alcanzando una convocatoria de 200 alumnos que se van sumando”.
“En el día de hoy, los nutricionistas de nuestro equipo realizaron un diagnóstico del estado de salud nutricional de los chicos para determinar las necesidades específicas en su alimentación», explicó.
Asimismo, el funcionario proyectó el trabajo a futuro al expresar que “a partir del diagnóstico realizaremos una devolución mediante charlas con los padres. Pensando en el próximo año, proyectamos un programa integral vinculado estrechamente al comedor escolar y al área odontológica, la cual resulta clave respecto al consumo de azúcares y la prevención de enfermedades crónicas no transmisibles. Si logramos trabajar sobre los hábitos en los primeros años de vida y dentro de la institución escolar, los propios niños se convierten en promotores de salud para mantener una dieta saludable en el hogar».
Por su parte, Domingo Squillace, el gerente del Ente Autárquico Comodoro Conocimiento, de quien depende la Escuela Municipal, destacó la relevancia del “trabajo transversal entre las distintas áreas municipales para garantizar un acompañamiento integral durante las primeras infancias”.
«Estamos sumamente contentos con esta tarea conjunta entre las distintas áreas municipales, como la Secretaría de Salud y Cultura, en lo que respecta al acompañamiento integral de los niños. Es gratificante llegar a la escuela para aportar al desarrollo y formación de los chicos desde el punto de vista sanitario, educativo y social», remarcó.

En esa misma línea, Squillace enfatizó la trascendencia del aprendizaje participativo: «Tener un abordaje integral nos permite reforzar la idea de los niños como agentes multiplicadores y promotores de salud. Aquello que aprenden e incorporan en la escuela es transmitido a sus familias y a sus hogares, aportando un valor directo a toda la comunidad educativa».
En tanto, la secretaria de Cultura, Liliana Peralta, asesora pedagógica de la institución, subrayó el impacto educativo y preventivo que posee el control periódico del estado de salud dentro del ámbito escolar.
«Es fundamental contar con un plan integral de salud dentro de la escuela. Hoy se trabajó en el control de peso y percentiles con los nutricionistas, garantizando un seguimiento continuo a lo largo del año. Todo este proceso se traslada luego al aula como un espacio pedagógico donde se reflexiona sobre el cuidado del cuerpo y la salud bucal», expresó.
Por último, la titular de Cultura concluyó señalando que «estos aprendizajes son para toda la vida, porque incorporar hábitos de autocuidado en los primeros años genera pautas permanentes. Acompañar a los alumnos desde las distintas secretarías permite que asimilen la responsabilidad sobre la preservación de su propia salud».
