En medio de una creciente preocupación institucional y social, la ministra de Seguridad Nacional, Alejandra Monteoliva, rompió el silencio al admitir públicamente un impactante aumento en los casos de suicidio dentro de las Fuerzas de Seguridad.
La funcionaria alertó que esta dramática realidad no solo responde a un fenómeno generalizado que afecta a toda la sociedad argentina, sino que está fuertemente impulsada por los severos niveles de endeudamiento económico, tanto formal como informal, que acucian diariamente a los efectivos y a sus familias.
Deudas, salarios bajos y un salto dramático en las estadísticas
Al profundizar sobre las cifras que maneja la cartera, la ministra reveló datos alarmantes que reflejan la magnitud del problema. Explicó que durante el año 2025 los casos dentro de las fuerzas crecieron un 30% respecto al 2024, alcanzando una tasa nacional de 22,7 suicidios cada 100.000 habitantes. Al comparar la evolución histórica, Monteoliva recordó que hace una década, cuando lideraba la Dirección Nacional de Estadística Criminal, se registraban alrededor de 2.300 casos anuales en el país, mientras que en la actualidad esa cifra ascendió trágicamente a 5.300.
la titular de la cartera de Seguridad detalló que las complicaciones financieras se originan muchas veces porque el efectivo es el único integrante del grupo familiar con recibo de sueldo, sirviendo como garante de terceros o afrontando el sostén de familias en paralelo. Respecto a los ajustados ingresos del personal, remarcó que se encuentra trabajando junto al ministro de Defensa, Carlos Presti, la Jefatura de Gabinete y el equipo económico para definir medidas de alivio salarial, aunque aclaró que las decisiones dependen estrictamente de las posibilidades del contexto económico general.
Contención psicológica, capellanías y asistencia financiera urgente
Frente a este escenario crítico, Monteoliva afirmó que el cuidado de la salud mental se ha consolidado como un pilar prioritario dentro de las políticas de bienestar implementadas para el personal de las fuerzas. En este sentido, la funcionaria destacó que se ha intensificado el acompañamiento profesional desde múltiples frentes, recurriendo incluso a las capellanías como dispositivos de escucha directa y apoyo espiritual para los agentes en situación de vulnerabilidad.
Asimismo, la ministra remarcó que desde su área vienen diseñando herramientas de orientación y ayuda financiera destinadas a abordar el sobreendeudamiento, buscando ayudar a los efectivos a reordenar sus economías personales. «Explicamos lo que estamos haciendo porque queremos que nuestros efectivos lo sepan. Quisiera que todos tengan lo que necesitan en el bolsillo», concluyó la funcionaria, reafirmanzo su compromiso por hallar respuestas estructurales ante esta delicada problemática.
