La jefa de la bancada oficialista en el Senado, Patricia Bullrich, y el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, mantuvieron este jueves una reunión a puertas cerradas en la Cámara Alta para ultimar los detalles de la denominada Ley de Propiedad Privada.
Tras haber sufrido tres postergaciones y atravesar más de 15 versiones del texto, el Poder Ejecutivo introdujo modificaciones mínimas de redacción y buscará darle media sanción en la sesión programada para el próximo 6 de agosto.
En la mesa de trabajo también estuvieron presentes la secretaria de Legal y Técnica, María Ibarzabal Murphy; el secretario de Transformación del Estado, Maximiliano Fariña; y equipos técnicos de los senadores Agustín Coto y Nadia Márquez, titulares de las comisiones de Asuntos Constitucionales y Legislación General.
El debate por la Ley de Tierras y los límites a extranjeros
El eje principal de discusión se centró en el capítulo que modifica la Ley de Tierras Rurales. La legislación actual impone un tope del 15% a la posesión de tierras rurales por parte de extranjeros a nivel nacional, provincial o municipal, además de limitar a 1.000 hectáreas la acumulación en zona núcleo por titular y restringir que una misma nacionalidad supere el 30% de ese cupo.
El proyecto impulsado por el Gobierno elimina estas restricciones para personas físicas y sociedades privadas, reservando limitaciones únicamente para Estados u organismos públicos extranjeros. Bajo el dictamen acordado con los bloques aliados, las provincias tendrán la facultad de autorizar, regular o vetar la venta de parcelas dentro de sus jurisdicciones.
Al retirarse del Senado, Bullrich mostró confianza en la votación y defendió el articulado del proyecto:
“Nosotros estamos tranquilos. Hemos hecho una buena ley, con aporte de todos. Han participado gobernadores, senadores de todas las provincias que están cerca y aportan a una mirada constructiva. Creemos que va a salir”, afirmó la senadora.
Asimismo, al ser consultada sobre las garantías de soberanía territorial, la legisladora argumentó la postura del oficialismo:
“Uno no tiene limitaciones en la cantidad de departamentos que tiene, tampoco en la cantidad de hectáreas”, sostuvo Bullrich, ratificando además que la iniciativa prohíbe que un Estado extranjero “pueda de ninguna manera comprar un milímetro de tierra argentina”, asegurando que “la soberanía está absolutamente resguardada”.
El oficialismo confía en que los ajustes menores introducidos en el texto permitirán ratificar el dictamen sin nuevos sobresaltos en el recinto durante la primera semana de agosto.
