El Gobierno Nacional enfrenta su primera gran crisis comunicacional tras el brutal tarifazo energético que sacude a todo el país.
En medio de una ola de indignación popular, el flamante vocero presidencial debió salir de urgencia a pedir disculpas públicas y ensayar una desesperada aclaración. Sus polémicas declaraciones de ayer, en las que mandaba a los ciudadanos a ponerse más ropa antes de encender la calefacción durante el invierno, encendieron las redes sociales y dinamitaron el clima social.
El escándalo del tarifazo y la polémica cita a Milton Friedman
La polémica se desató durante la primera conferencia de prensa oficial en la Casa de Gobierno del nuevo portavoz de la gestión libertaria, Adrián Ravier. Al intentar justificar ante el periodismo el salvaje incremento en las boletas energéticas, el funcionario argumentó con dureza que cuando las tarifas están atrasadas respecto a su valor real de mercado «alguien lo tiene que pagar». Acto seguido, calificó el ajuste como «una medida muy ingrata» que obligó al Poder Ejecutivo a duplicar de un plumazo el precio del gas, el agua y la electricidad en todo el territorio nacional.
Para respaldar el ajuste, el portavoz echó mano a la teoría económica citando la célebre frase del premio Nobel fundador de la Escuela de Chicago, Milton Friedman: «No hay almuerzo gratis». Sin embargo, el estallido mediático ocurrió cuando sumó un ejemplo doméstico que fue catalogado de insensible por la opinión pública: «Eso conduce a otro tipo de acciones en la familia, de decir que ahora como está más caro el gas voy a tratar de abrigarme, más que prender el gas».
Control de daños: «No le decimos arreglate al que no puede pagar»
Ante el masivo repudio generalizado, el funcionario utilizó los micrófonos radiales a primera hora de este miércoles para retractarse. El vocero presidencial admitió abiertamente que fue “poco feliz” su frase sobre «abrigarse» por el aumento del gas. «No quise expresar eso, es una frase poco feliz, y mucho más como la levantaron los medios, no fue esa la intención», se defendió el portavoz, argumentando que su verdadera meta era explicar que al conocer el costo real de los recursos la sociedad tiende a cuidarse un poco más en el consumo diario.
Intentando bajar la tensión política, Ravier remarcó de manera enfática que desde la Casa Rosada no le están diciendo «a aquel que no puede pagar el gas ‘abrigate o arreglate’» y aseguró que la gestión actual «cuida a los más humildes» manteniendo de forma estricta los subsidios estatales para los sectores más vulnerables de la población.
Recorte de subsidios en la mira: chau beneficios a la clase media y alta
Para concluir su descargo y justificar la reestructuración del esquema de asistencia pública, el vocero puntualizó que los equipos técnicos del Gobierno ejecutaron una fuerte quita de subsidios en el tema de zonas frías a las denominadas zonas templadas, con el claro objetivo de «volver a la idea original de la ley».
Ravier sentenció que el foco del Ministerio de Economía estuvo puesto en eliminar de raíz los beneficios tarifarios que percibían ciertos sectores de la clase media o alta, denunciando de forma tajante que «el populismo los extendió a quien no los necesitaba», por lo que ratificó el rumbo de la política fiscal a pesar del fuerte costo político de sus declaraciones.
