El expresidente rompió el silencio con declaraciones explosivas contra el Jefe de Estado, ninguneó a Kicillof y lanzó un nuevo espacio multipartidario con una ambiciosa meta electoral.
El expresidente Eduardo Duhalde irrumpió con fuerza en la escena política nacional tras lanzar duras e incendiarias críticas hacia el presidente Javier Milei.
Un ataque sin filtros contra Javier Milei y el estilo libertario
En declaraciones radiales, el histórico dirigente del justicialismo fue categórico sobre la idoneidad del mandatario nacional para conducir los destinos del país: «El presidente no tiene las condiciones para gobernar. Es una persona que tiene un carácter de mierda. No se puede vivir peleando».
Estas palabras calaron hondo en el arco opositor y redefinieron la agenda política de cara a los próximos comicios, marcando un fuerte contrapunto con el estilo de conducción del gobierno nacional.
Fuego cruzado en la interna bonaerense y los candidatos para reemplazar a Kicillof
Las críticas del exmandatario no se limitaron exclusivamente al oficialismo nacional, sino que también apuntaron al corazón del peronismo bonaerense. Duhalde marcó una clara distancia con el gobernador Axel Kicillof, señalando abiertamente que el mandatario provincial carece de lo que definió como «cuna bonaerense», un requisito que considera indispensable para gobernar la provincia más poblada de la Argentina.
A la hora de proyectar la sucesión en la gobernación y buscar una alternativa al armado kirchnerista, puso sobre la mesa a dos figuras de peso territorial e institucional dentro del conurbano y la provincia:
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Julio Alak: Actual ministro de Justicia bonaerense, referente de perfil institucional y fuerte arraigo en La Plata.
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Jorge Ferraresi: Exintendente de Avellaneda y exministro nacional, con un consolidado armado territorial en el sur del Gran Buenos Aires.
El nacimiento del Movimiento Productivo Argentino y la promesa del 50% de los votos
El marco formal para este regreso político fue la presentación oficial del Movimiento Productivo Argentino, una plataforma transversal que busca reunir a sectores desencantados tanto del peronismo como del radicalismo que hoy no se sienten representados por las estructuras tradicionales. Según se extrajo de la información brindada por El Chubut, la iniciativa pretende cobijar a un electorado amplio que busca una vía de escape a la polarización entre el kirchnerismo y el libertarismo.
Con el optimismo que caracteriza sus armados históricos —como la alianza que impulsó a Néstor Kirchner en 2003—, Duhalde sorprendió a propios y extraños con una tajante proyección electoral: «Estoy convencido de que vamos a sacar por lo menos el 50% de los votos». La viabilidad de este ambicioso objetivo quedará a prueba en un escenario político altamente fragmentado.
