Luego de las graves protestas e incidentes registrados frente al Congreso de la Nación en el marco del tratamiento de la Ley de Propiedad Privada, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires confirmó el balance económico de los daños.
Según el reporte oficial del Ejecutivo porteño, la reparación del espacio público y el mobiliario urbano en la zona afectada demandará un costo de $468 millones.
Los enfrentamientos entre un grupo de manifestantes y las fuerzas de seguridad se extendieron durante más de cuatro horas. La jornada dejó un saldo de al menos 26 detenidos y cinco heridos, entre ellos efectivos policiales.
Cómo se distribuyen los $468 millones en reparaciones
Durante la madrugada, las cuadrillas porteñas desplegaron un operativo especial de limpieza y acondicionamiento para retirar escombros y restaurar la zona. Desde la gestión de Jorge Macri se detalló el desglose de las erogaciones requeridas para devolver la Plaza del Congreso y sus alrededores a su estado habitual:
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Reparación de césped: representó el rubro de mayor impacto presupuestario, con un total de $270 millones.
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Contenedores y limpieza: la reposición de cestos y contenedores incendiados o vandalizados, sumada al servicio adicional de higiene urbana, alcanzó los $130 millones.
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Equipamiento urbano: la restauración de mobiliario público implicó un gasto de $38 millones.
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Reposición de plantas: los daños en la vegetación y canteros demandaron $30 millones.
A los destrozos en el espacio público se sumó la vandalización de la flota de la Policía de la Ciudad. Según el informe porteño, las agresiones dejaron con vidrios rotos a tres unidades operativas: dos automóviles y una camioneta patrullero.
Escalada de tensión, protocolo antipiquetes y detenidos
La jornada de protesta se inició de manera pacífica, pero la tensión escaló pasadas las 17:00 sobre la avenida Entre Ríos, en el límite del vallado instalado alrededor del Palacio Legislativo. La situación derivó en incidentes cuando un sector de la marcha intentó derribar las estructuras de contención, lo que motivó la intervención de las fuerzas federales mediante el uso de gases lacrimógenos, gas pimienta y camiones hidrantes.
El Ministerio de Seguridad nacional aplicó el protocolo antipiquetes desplegando efectivos de la Policía Federal, Gendarmería y Prefectura Naval, restringiendo la circulación en el perímetro delimitado por las avenidas Belgrano, Corrientes, Jujuy-Pueyrredón y 9 de Julio.
Con el correr de las horas, diversos manifestantes procedieron a romper bancos, baldosas y veredas de la plaza para arrojar escombros hacia los cordones policiales. La desconcentración forzada se extendió hasta pasadas las 21:00, desplazando los focos de conflicto desde el Parlamento hacia la avenida 9 de Julio y los cruces de la avenida Callao con Bartolomé Mitre y avenida Corrientes.
Desde la administración porteña informaron que los grupos violentos provocaron la quema de contenedores de basura y el destrozo del patrullero. Asimismo, indicaron que una oficial de la Policía de la Ciudad resultó herida “con traumatismo en un codo por un piedrazo” durante las intervenciones en la vía pública.
