Una durísima controversia estalló en el sur bonaerense tras la reciente visita del presidente Javier Milei a Bahía Blanca.
El intendente local, Federico Susbielles, cruzó con severidad al Gobierno nacional por la falta de asistencia financiera y el abandono de los compromisos asumidos para reconstruir la ciudad tras la trágica inundación sufrida el 7 de marzo de 2025. Lejos de llevar soluciones, la presencia del jefe de Estado fue calificada como un mero acto político.
Promesas incumplidas, fondos millonarios que no aparecen y obras frenadas
El jefe comunal bahiense no guardó reservas al cuestionar la postura de la administración libertaria tras el temporal que devastó a la comunidad. Según la información extraída del medio Noticias Argentinas, Susbielles remarcó que el cuerpo a la catástrofe «se lo pusieron los bahienses» e insistió en que de la Nación «no llegó un solo centavo». Entre las partidas prometidas que jamás arribaron, recordó el aporte de 26.000 millones de pesos que había anunciado la exministra de Seguridad, Patricia Bullrich, para asistir a los comerciantes locales damnificados.
A este paquete de promesas inconclusas se suma un compromiso de financiamiento por 200 millones de dólares provenientes del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), destinados a la reconexión de servicios básicos en los sectores más afectados. De acuerdo con el mandatario comunal, ese dinero tampoco se tradujo en obras concretas. Frente a esta parálisis estatal, es el propio Municipio el que impulsa un plan de reconstrucción de 13 intervenciones clave —con 5 ya en marcha gracias a aportes privados— con el que prevé reunir 30.000 millones de pesos en dos años para paliar los daños del temporal.
Un reclamo por los impuestos bahienses y la crítica a la visita presidencial
El malestar en la comuna aumentó debido a que, durante su visita del pasado viernes —en la cual recorrió fábricas y mantuvo encuentros con referentes de La Libertad Avanza—, Milei no concretó ninguna reunión de trabajo con el intendente ni analizó la crisis social de la localidad. Para Susbielles, la presencia del mandatario persiguió un fin estrictamente partidario y desatendió las prioridades reales de los vecinos.
El intendente subrayó que Nación se había comprometido de manera formal a colaborar en infraestructura hidráulica, accesos viales, apoyo al comercio y servicios básicos. Al remarcar que los habitantes de la ciudad pagan impuestos nacionales que deberían volver en obras esenciales, citó como ejemplo la paralización del paso urbano «El Cholo», una arteria vital para mejorar la conectividad y resolver históricos colapsos hídricos en diversos barrios.
