La Justicia ordenó este martes un procedimiento de allanamiento en la vivienda del dirigente político Facundo Moyano, ubicada en el barrio porteño de Belgrano, en el marco de la causa judicial iniciada tras la denuncia formulada por su pareja, la modelo e influencer Candela Arizaga, de 23 años.
Durante la inspección del inmueble, las fuerzas de seguridad informaron que no se hallaron estupefacientes ni otros elementos vinculados a esa hipótesis de investigación. Sin embargo, por disposición de las autoridades judiciales, los efectivos procedieron al secuestro de dos teléfonos celulares, los cuales serán sometidos a peritajes técnicos para analizar su contenido y reconstruir las comunicaciones previas al hecho.
Análisis de pruebas y estado de la causa judicial
La medida probatoria apunta a recolectar elementos de convicción que permitan esclarecer la secuencia del episodio denunciado y corroborar la veracidad de los testimonios incorporados al expediente. En ese contexto, los investigadores confían en que la extracción de datos de los dispositivos móviles aporte información determinante para el avance de la causa.
Aspectos clave de la situación legal:
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Efectos incautados: Dos dispositivos celulares que quedaron preservados bajo cadena de custodia para su posterior peritaje tecnológico.
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Inspección del inmueble: Negativo para la presencia de sustancias ilícitas o drogas en la propiedad.
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Estado del proceso: La causa se mantiene bajo reserva de sumario en etapa de instrucción y recolección de pruebas, sin que hasta el momento hayan trascendido imputaciones adicionales ni nuevas medidas restrictivas sobre el dirigente.
Las autoridades judiciales indicaron que los próximos pasos del expediente dependerán de los resultados que arrojen las pericias informáticas sobre las llamadas, chats y archivos almacenados en los teléfonos secuestrados.
